Las Islas Canarias han concluido un invierno climatológico (del 1 de diciembre al 28 de febrero) que ha sido calificado como normal, aunque con características húmedas, ya que las lluvias registradas han estado un 122% por encima de lo habitual. Esta información fue presentada por David Suárez, delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Canarias, durante una reciente rueda de prensa donde se expusieron los balances climáticos de la temporada invernal y la previsión para la próxima primavera.
En términos de temperatura, la media del invierno se ha situado en 15,4 ºC, valor considerado normal, pero que presenta una leve anomalía de +0,2 ºC, convirtiéndolo en el 22º invierno más cálido del periodo de referencia 1991-2020. Por provincias, Las Palmas ha registrado una temperatura media de 16,6 ºC (+0,1 ºC), mientras que en Santa Cruz de Tenerife ha sido de 13,9 ºC (+0,2 ºC).
Analizando los meses, diciembre se ha caracterizado por ser muy frío, con una media de 15,7 ºC, lo que representa -0,7 ºC por debajo de lo habitual. Enero también fue frío, con 14,5 ºC (-0,3 ºC), mientras que febrero se presentó como muy cálido, alcanzando una media de 16,5 ºC (+1,6 ºC).
Hubo un 122% más de lluvias
Respecto a las precipitaciones, el invierno ha tenido un carácter notablemente húmedo, con un promedio de 159 mm a lo largo de todo el archipiélago, cifra que se sitúa un 122% por encima de lo normal, convirtiéndose en el 23º invierno más húmedo. En Las Palmas, las lluvias alcanzaron los 134,3 mm, lo que representa un 155% más de lo habitual; mientras que en Santa Cruz de Tenerife se registraron 168 mm, siendo un 105% más.
Desglosando por meses, diciembre fue un mes húmedo con 75,3 mm, un 133% más de lo habitual; enero también fue húmedo con 67,2 mm (+186%); y febrero resultó ser seco, con solo 16,5 mm (+44%). En cuanto a las borrascas que impactaron el archipiélago, se mencionan a Bram, Emilia y Francis en diciembre; Francis e Ingrid en enero; y en febrero no se registró ninguna.
Una primavera cálida y seca
Finalmente, en lo que respecta a la próxima primavera, David Suárez indicó que lo más probable es que los meses de abril y mayo presenten un carácter cálido y seco. Se estima que hay un 50% de posibilidades de que sea un periodo cálido, un 30% de que sea normal y un 20% de que sea frío. En relación a las lluvias, existe un 25% de probabilidad de que se presente como húmeda, un 35% para un comportamiento normal y un 40% de que sea una primavera seca.
