BILBAO, 13 Mar. (EUROPA PRESS) – ELA ha afirmado que seguirá defendiendo el empleo en las plantas de Tubos Reunidos tras lograr que el ERE para despedir a 301 personas no se haya aprobado. Además, advirtió que sus delegados en Trapagaran, quienes eran favorables al acuerdo, «ya no representan» al sindicato.
En un comunicado, ELA se ha referido al cierre de la negociación del ERE sin acuerdo después de la reunión desarrollada este viernes, una decisión que ha sido celebrada por los trabajadores concentrados en el exterior del Palacio Euskalduna de Bilbao.
Finalmente, el rechazo mayoritario de los sindicatos de la planta de Amurrio provocó que no se llegara a ese acuerdo. En el caso de la planta de Trapagaran, donde solo se planteaban 27 salidas, su plantilla abogaba por respaldar el acuerdo, postura también defendida por algunos delegados de ELA, en contraposición al criterio oficial del sindicato. Precisamente, a la salida de la reunión, algunos trabajadores increparon a los representantes sindicales de la planta vizcaína.
La central sindical ha señalado que ha dejado «muy claro» durante todo el proceso que el futuro de Tubos Reunidos «no pasa por los despidos, sino por un proyecto industrial que corrija la nefasta gestión de los últimos años, lastrada por el reparto indebido de beneficios».
Por ello, la decisión trasladada este viernes en la mesa de negociación del ERE por los representantes de ELA Trapagaran, apoyando el planteamiento de la dirección de Tubos Reunidos, «les coloca fuera de la lógica del sindicato». «Desde este momento no representan a ELA», advirtió la central sindical.
