El Pleno de la Asamblea Regional de Murcia ha dado un paso significativo hacia la inclusión y dignidad de las personas con gran dependencia al aprobar, este miércoles, un plan autonómico para fomentar la instalación de baños y cambiadores inclusivos en edificios y espacios públicos de titularidad autonómica. Esta medida, impulsada por el PSOE, busca atender las necesidades de muchas familias que enfrentan situaciones de exclusión al tener que atender a sus hijos en condiciones indignas, como en el suelo de un baño, en parques o incluso en plena calle.
La diputada socialista, Toñi Abenza, defendió la propuesta durante el debate, subrayando que la falta de instalaciones adecuadas es una «necesidad real y urgente». Abenza resaltó la importancia de estos espacios, que «pueden ser la diferencia entre poder salir de casa o quedarse encerrados». Hizo un llamado a la responsabilidad institucional para implementar un plan que cuente con un calendario, financiación y objetivos medibles. La moción fue aprobada con el apoyo de todos los grupos parlamentarios.
Desde Vox, María Eugenia Sánchez compartió la importancia de garantizar la dignidad y el respeto para estas familias, mientras que José Luis Álvarez-Castellanos, diputado de la coalición Podemos-Izquierda Unida Verdes-Alianza Verde,评价了 la iniciativa y la unió al desarrollo del plan regional de accesibilidad. Por su parte, la diputada del PP, Sonia Ruiz, defendió que avanzar en accesibilidad es equivalente a «avanzar en libertad».
Antes del debate sobre las mociones, se aprobó por unanimidad una declaración institucional de respaldo a los trabajadores de las empresas auxiliares de SABIC. El texto demanda la adopción de «mecanismos fiscales extraordinarios» para reducir los costes de producción y asegurar la continuidad de la actividad industrial, posicionando a Cartagena como una «zona industrial preferente» para captar fondos de reindustrialización. La Cámara reafirmó así su compromiso por mantener el empleo y atraer inversiones, promoviendo la unidad de acción entre administraciones y agentes sociales.
En el ámbito medioambiental, la Asamblea rechazó una moción del Grupo Mixto relacionada con la contaminación por metales pesados en los suelos agrícolas del Campo de Cartagena. Esta decisión se tomó después de que prosperara una enmienda a la totalidad presentada por el PP, que contó con su apoyo y la abstención de Vox. La diputada María Marín, de la coalición Podemos-Izquierda Unida Verdes-Alianza Verde, criticó la «ocultación» de informes encargados a la UPCT y afirmó que desde la Consejería han mentido, advirtiendo sobre los niveles «altísimos» de contaminación en zonas cercanas a la Sierra Minera.
En el debate, José Luis Álvarez-Castellanos exigió que la consejera «dé la cara» y facilite los documentos pertinentes, mientras que Carmina Fernández del PSOE, acusó al gobierno regional de falta de transparencia y reiteró la petición de dimisión de la titular de Agricultura. Desde el PP, Jesús Cano defendió la enmienda al considerar que la moción generaba un «alarmismo» innecesario y aseguró que el Ejecutivo regional trabaja «con rigor técnico». Vox, a través de Pascual Salvador, criticó la «gestión muy torpe» de la Consejería, pero también rechazó la iniciativa, creyendo que pretendía «sentenciar a los agricultores».
El Pleno también aprobó, con el apoyo de PP y Vox, una moción del Grupo Popular para instar al Gobierno de España a retomar las obras de regeneración de la bahía de Portmán. La diputada María Casajús defendió la recuperación del proyecto original de dragado y retirada de estériles, acusando al Ministerio de optar por «sellar los residuos» y «resignarse a la degradación». Insistió en que la cuestión no es de imposibilidad técnica, sino de decisión política.
Por otro lado, el Grupo Mixto defendió una alternativa basada en un dragado parcial, cuestionando la viabilidad del proyecto inicial, mientras que Vox se alineó con una propuesta de regeneración integral en colaboración con el sector privado. Manuel Sevilla, del PSOE, criticó la iniciativa del PP por «romper el acuerdo» alcanzado anteriormente y defendió que el Gobierno central trabaja en una solución «segura y viable».
Finalmente, la Cámara aprobó una moción de Vox en reconocimiento a los padres, con apoyo de PP y Vox, la abstención del PSOE y el rechazo del Grupo Mixto. El diputado de Vox, Rubén Martínez, argumentó que la figura del padre es «esencial» para la familia y denunció su «demonización» en la sociedad actual. María Marín, de la coalición, criticó la falta de medidas concretas y la calificó como una «moción para poner una chapita», mientras Juan Andrés Torres del PSOE defendió que el apoyo real a los padres debe centrarse en políticas de conciliación y corresponsabilidad. El PP respaldó la iniciativa y reivindicó el papel de la paternidad como «pilar fundamental» en la sociedad.
FUENTE
