
BILBAO, 18 Mar. (EUROPA PRESS) – El secretario general de CCOO Euskadi, Santiago Martínez, ha denunciado el veto impuesto por la organización de la Korrika a la dirección del sindicato, limitando su participación en la edición de este año de la carrera a favor del euskera, que, según comentó, «es una fiesta de todos».
En una rueda de prensa celebrada en Bilbao, Martínez destacó que CCOO Euskadi ha estado presente «con total normalidad en todas y cada una de las ediciones de la Korrika», y subrayó que el sindicato ha estado involucrado al comprar un kilómetro y además ha venido desarrollando un proceso de formación de euskera interno con AEK durante aproximadamente tres años.
El secretario general explicó que en primer lugar, la dirección del sindicato fue vetada en la presentación de esta edición, que se llevó a cabo en la sede de EITB. Posteriormente, en una reunión mantenida con una representación de AEK el pasado lunes, se les comunicó que «vetaban la participación de la dirección del sindicato en el kilómetro que nos correspondía».
Entre los argumentos expuestos para justificar la denegación de la participación se mencionó que la dirección del sindicato no comparte la postura de la organización respecto a la lengua vasca y que presentaba recursos «contra el euskera». Sin embargo, Martínez defendió que el objetivo de dichos recursos busca «proteger a los trabajadores» de la exigencia de perfiles de euskera que considere «injustos».
Enmarcando el veto de Korrika como parte de una «estrategia de apartheid social» contra el sindicato, Martínez aseguró que la dirección de CCOO Euskadi se rige por «criterios democráticos» y representa al conjunto de la afiliación, por lo que consideró que esta prohibición representa un veto a la propia organización y a las CCOO de Euskadi.
A pesar de este «intento de apartheid social», Martínez hizo un llamado a los afiliados para que «no dejen de participar de la forma en que lo deseen en una fiesta que, afortunadamente, ha superado a sus organizadores y superará en el futuro estos intentos de exclusión».
Finalizó afirmando que «participaremos superando vetos desde nuestras propias realidades personales y sociales, correremos con nuestras hijas e hijos, con nuestros vecinos, y correremos por la defensa de un idioma que sea de verdad el de todas y el de todos», reiterando que «no nos van a expulsar ni de nuestro país ni de la defensa del impulso del euskera, porque también es nuestra lengua».
