MURCIA 3 Abr. (EUROPA PRESS) – La Asociación de Consumidores y Usuarios en Red, Consumur, ha realizado un análisis de precios de productos en las barracas del municipio de Murcia, coincidiendo con las próximas Fiestas de Primavera. La organización ha comparado los precios con los del año anterior y con los de los últimos cuatro años, y concluyó que es necesaria una revisión para evitar subidas continuas e injustificadas.
En los últimos cuatro años (2023 – 2026), los precios en las barracas han incrementado un 25,39%, superando por más de 13 puntos el IPC que, en el mismo periodo, ha subido un 12,1%. Comparando con el último año, el aumento medio de los precios llega a un 9,94%, también por encima del IPC del mismo periodo (marzo 2025 – marzo 2026), que se sitúa en un 3,3%. Desde la asociación señalaron que algunos de los productos más populares han visto incrementados sus precios hasta en un 20%, como es el caso del paparajote.
Algunos ejemplos de las subidas de precios incluyen:
- Jarra de sangría: 16,67%
- Caña: 14,29%
- Michirones: 13,51%
- Zarangollo: 12,50%
- Morcilla y otros embutidos: 12,50%
- Bote de refresco, cerveza sin alcohol y botella de agua de 1,5 litros: 12,50%
- Lomo y tocino: 11,76%
Además, Consumur ha criticado el anuncio de la supresión del suplemento del 10% por servicio de mesa, indicando que esto «no responde a una política de reducción de precios al consumidor, sino a la obligatoriedad de ajustarse a la normativa vigente, al tratarse de un cobro ilegal». La organización ha reclamado su eliminación durante varios años, argumentando que cualquier cargo adicional debe corresponder a un servicio extra y no al servicio principal contratado por el cliente. El presidente de Consumur, Roberto Barceló Vivancos, reafirmó que el servicio de mesa y otros conceptos similares deberían ser parte de la prestación principal y no suponer un coste adicional.
El mismo menú en un bar y en una barraca, menos de 1 euro de diferencia
Consumur también investigó la diferencia de precios entre un menú consumido en un bar y uno en una barraca, hallando que la diferencia es de 0,84 euros, siendo un 4,7% más caro en los bares. Por ejemplo, un menú que incluye una caña, una jarra de litro de cerveza, un bote de refresco, morcilla, lomo, sobrasada y una cuña de tortilla tiene un coste en un bar de 18,64 euros y en una barraca de 17,80 euros.
La organización considera que los precios de las barracas son abusivos, a pesar de que la barraca debería ser un espacio para preservar las tradiciones. Barceló señaló que este año los precios no se pueden considerar «populares», ya que se sitúan al mismo nivel que establecimientos que sí incurren en impuestos, costos de energía y personal. La asociación ha abogado por precios más accesibles para garantizar que las barracas también cumplan con sus presupuestos, sin sacrificar la economía de los consumidores.
Además, Barceló mencionó que las barracas deberían buscar mecanismos de control más estrictos, especialmente en los ámbitos laborales y de higiene y seguridad alimentaria. Aunque ha habido mejoras en estos aspectos, todavía queda camino por recorrer. Consumur sostiene que la preservación de las tradiciones no puede ser a expensas de las garantías mínimas de calidad y sanidad.
Por último, Barceló concluyó planteando la importancia de consolidar la legislación en materia sanitaria y de consumo, recordando que «se llevan haciendo las barracas durante años» y preguntándose cuántos más deben pasar para que se aplique de forma efectiva la normativa pertinente.
