
BILBAO, 3 Abr. (EUROPA PRESS) – Miles de personas han vuelto a abarrotar las calles de la localidad vizcaína de Balmaseda este Viernes Santo para ver el tradicional Vía Crucis Viviente, el más popular de Euskadi, conocido por su fiel y realista representación de la pasión y muerte de Jesucristo al aire libre a lo largo del municipio.
En la actualidad, son cerca de 700 vecinos del municipio quienes realizan esta representación, bajo la organización de la Asociación Vía Crucis de Balmaseda y con la colaboración de la Coral Kolitza. El joven Aitor Sollano ha encarnado este año a Jesucristo y ha recorrido las calles del municipio cargando con la cruz camino de su crucifixión. Su madre, Ana Sierra, ha interpretado a la Virgen María y el alcalde de Balmaseda, Alfonso San Vicente, ha representado a Poncio Pilato.
Tras la representación de la Última Cena, que se realiza todos los Jueves Santos a partir de las 21:30 horas, este viernes, desde las 09:30 horas se ha escenificado el ahorcamiento de Judas, continuando con el Juicio de Jesús ante Poncio Pilato y la flagelación de Jesús, la liberación de Barrabás y el Ecce Homo, el encuentro con María Magdalena y el encuentro con la Virgen María.
Posteriormente, se ha representado el Vía Crucis. Junto con los personajes y pasos del día anterior han desfilado la Magdalena, la Virgen María y los Apóstoles. Sobre un escenario de grandes dimensiones, de 50 metros de ancho por 15 de alto, se ha escenificado el Calvario de Cristo, un acto de gran vistosidad y dramatismo, en el que Jesús, tras pronunciar sus últimas palabras, expira y es descendido y trasladado al sepulcro.
Los actos concluirán por la tarde con las Procesiones del Entierro, a partir de las 19:00 horas, y del Silencio, desde las 21:30 horas.
Entre el público asistente a la representación del Vía Crucis Viviente se encontraban la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, y la diputada de Euskera, Cultura y Deporte de Bizkaia, Leixuri Agirrezabala.
Historia
En un principio, en Balmaseda se celebraba una procesión penitencial por las pestes, acompañada de pasos, a la que escoltaba la guardia romana con los principales personajes del Vía Crucis. Con el tiempo se fueron incorporando nuevos personajes y escenarios.
Aquellas procesiones de pasos, algunos de los cuales datan del siglo XIX, han llegado hasta la actualidad, acompañadas por la guardia romana, los penitentes, la coral Kolitza y la banda de música, que realizan su recorrido por el casco histórico de la villa.
En el año 1974 se creó la «Asociación Vía Crucis Viviente de Balmaseda» con la finalidad de preservar, organizar y mantener viva esta tradición, que cuenta con la desinteresada participación y colaboración de los vecinos de Balmaseda.
