El Consejo Agrario de Navarra ha decidido en su última sesión, celebrada el viernes 17 de abril, la creación de un grupo de trabajo específico para realizar un seguimiento del impacto que la crisis generada por el conflicto bélico en Irán está causando en el sector primario. Este grupo estará compuesto por técnicos de las direcciones generales de Desarrollo Rural y Agricultura del Gobierno foral, así como representantes de las organizaciones agrarias e industria agroalimentaria.
Según un comunicado del Gobierno, la crisis provocada por la agresión de Estados Unidos a Irán ha desencadenado un notable incremento de los costes en los sectores energético y de materias primas, afectando de manera directa al sector primario. Esto se traduce en un encarecimiento significativo de combustibles y fertilizantes, así como en una reducción del consumo.
Ante la incertidumbre sobre el alcance de las consecuencias de esta crisis, este tema fue uno de los principales puntos discutidos en la reunión del Consejo Agrario. El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Navarra, José María Aierdi, quien presidió el encuentro, se comprometió a evaluar la situación y considerar nuevas medidas fiscales y ayudas directas para el sector, dependiendo de cómo evolucione la crisis en las próximas semanas.
El Consejo Agrario, que actúa como un órgano consultivo y participativo, está formado por diversas organizaciones agrarias, incluidas UAGN y EHNE, cooperativas como UCAN, la asociación de la industria agroalimentaria Alinar y el instituto público INTIA. Durante la sesión, se acordó la creación de una comisión técnica de seguimiento para facilitar un diálogo continuo y consensuar medidas entre el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente y las organizaciones del sector primario.
LEY FORAL DE CALIDAD ALIMENTARIA Y LA PAC
El sector también ha tomado conocimiento del estudio realizado por el Departamento sobre las implicaciones del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países de Mercosur, así como otras medidas necesarias para proteger la producción agroalimentaria local y promover modelos de producción sostenibles.
Asimismo, el Consejo Agrario ha revisado el contenido del anteproyecto de la Ley Foral de Calidad Alimentaria, la cual ha recibido aportaciones del sector y se elevará al Consejo de Gobierno antes del verano. También se ha formado otra comisión de trabajo enfocada en elaborar una propuesta conjunta entre el Gobierno foral y el sector para la modificación de la Política Agrícola Común (PAC), con la vista puesta en el periodo 2028-2034.
Ambos, el consejero Aierdi y las organizaciones del sector, han expresado sus críticas hacia la primera propuesta y el marco financiero presentados por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, considerándolos insuficientes para enfrentar los desafíos actuales del modelo agrícola europeo.
Por último, el Consejo Agrario abordó la necesidad de adoptar medidas estructurales para promover y reestructurar el sector del vino, sugiriendo que en lugar de destinar recursos a la reducción de la producción, como la cosecha en verde, se debería fomentar otras estrategias. También se ha hecho un seguimiento de las campañas de vacunación necesarias para combatir diversas crisis de sanidad animal, como la dermatosis nodular del ganado vacuno y la lengua azul.
