
VALLADOLID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) – La Dirección de Renault y los sindicatos volverán a reunirse este lunes, 20 de abril, para intentar avanzar en la negociación del convenio colectivo en el noveno encuentro que mantienen. El principal escollo es la subida salarial, que se ha convertido en la principal desavenencia entre las partes.
La empresa sostiene que es imposible subir los salarios más allá del IPC en 2027 y 2028, aunque ha anunciado un aumento del mínimo actual de la prima de resultados. Por su parte, la representación de los trabajadores exige un mayor incremento de las retribuciones, aunque se avance en otros temas.
A pesar de que ambas partes avanzan en otras materias como salud laboral, flexibilidad o aspectos sociales, los sindicatos coinciden en la necesidad de abordar también la cuestión salarial, con incrementos por encima del IPC.
Además, en la última reunión, la empresa planteó no fijar sábados de trabajo de bolsa de horas precedentes a lunes festivos o antecedidos de viernes festivos, ni los sábados inmediatamente anteriores al inicio de vacaciones colectivas, salvo en casos de averías graves o catástrofes. Como contraprestación, se reduciría el plazo de preaviso.
La Dirección de Renault también ofreció condiciones mejoradas para la adquisición y renting de vehículos a empleados, incluyendo condiciones especiales en vehículos de buyback para trabajadores y sus familiares de segundo grado, con un máximo de un vehículo por año en versiones E-Tech full hybrid de Captur, Symbioz y Austral.
SIN «PRISA»
UGT señaló tras la última reunión que avanza «despacio», pero no tienen «prisa», y pidió un incremento por encima del IPC, una paga de 400 euros con revisión anual, la subida del plus de los sábados y de la hora extra, una paga de contribución individual con un abono mínimo y la reducción de sábados de trabajo. Además, recordaron que propusieron «indefinidos» y los sindicatos desean abordar también «el empleo».
En salud laboral, pidieron un «compromiso real», especialmente en temperaturas mínimas. En el bloque de movilidad, rechazaron la modificación de la edad de exclusión de 57 a 59 años que la empresa exige para optar a la adjudicación de vehículos y un plan de futuro, tras haber descartado la creación de un centro único de trabajo.
Respecto a la flexibilidad, UGT destacó que la empresa aceptara no aplicar la bolsa determinados fines de semana cercanos a festivos y vacaciones, aunque advirtieron que no recortarán los plazos de convocatoria de parada por bolsa extraordinaria de 24 a 12 horas, aunque sí de 24 a 20. También expresaron su rechazo a la eliminación del sorteo de vehículos a cambio de ventajas en la adquisición y renting, aunque consideran «positivas» estas últimas propuestas.
Por su parte, Comisiones Obreras también reconoció «pequeños avances», pero los calificó de «claramente insuficientes». Criticaron que, con la propuesta de la Dirección, no se recupere el poder adquisitivo de años anteriores y censuraron la falta de «transparencia en los indicadores de beneficios empresariales».
Se mostraron preocupados porque los mayores acercamientos se producen en aspectos sociales y no en los más importantes, como el salario, la bolsa de horas y las condiciones de trabajo, que son los «elementos centrales» que más preocupan a los trabajadores, que siguen sin abordarse con el objetivo de cerrar un acuerdo.
En cuanto a la salud laboral, el sindicato valoró la disposición de la empresa a asegurar una temperatura mínima de 16 grados en los talleres, pero insistieron en desarrollar un protocolo completo y aplicable en todos los centros de trabajo.
Con respecto a la bolsa de trabajo, CCOO pide «definir y acotar de mutuo acuerdo» las excepciones de avería o catástrofe y señalar que falta aumentar el plus por trabajar en esos días, a la vez que insistieron en la reducción de trabajo en sábados.
El sindicato mostró su esperanza de que en la reunión del lunes se pueda avanzar en lo «verdaderamente importante» para intentar acercar posturas, que ahora están «lejos» de un acuerdo.
AVANCES «MÍNIMOS»
CGT consideró los avances «mínimos» y «absolutamente insuficientes» y reiteró que los problemas que la plantilla considera más importantes, como salario, flexibilidad y ritmos, siguen «absolutamente estancados». Además, se sigue sin tratar los problemas del grupo técnico.
El sindicato llamó a la «no colaboración» para que la empresa perciba el descontento de la plantilla y aseguró que la negociación se ha convertido en «el día de la marmota», al pasar una reunión más sin avances en el tema salarial, y criticó que la empresa sigue sin querer hablar de la reducción del número de sábados ni de un aumento del plus de modificación de demanda.
Por parte del Sindicato de Cuadros y Profesionales (SCP), se valoró todo lo relacionado con la temperatura en los talleres, pero también se reclamó un protocolo de temperaturas que regule las máximas en verano. Se destacó como un «logro positivo» el bloqueo del trabajo en días previos a festivos, aunque consideran «imprescindible» limitar el número máximo de sábados trabajados al año y aumentar el plus.
Finalmente, CSIF calificó de «desoladora» la conclusión de la última reunión, observando avances «ridículos, lentos y lamentables». Criticaron que, mientras la plantilla «cumple» diariamente con un esfuerzo ejemplar, la dirección «responde con propuestas vacías, falta de transparencia y una preocupante falta de respeto hacia las necesidades reales de los trabajadores.»
