El obispo de Canarias, José Mazuelos, ha afirmado que sería necesario que «mucha gente» experimentara la dureza del viaje migrante, sugiriendo que deberían «meterlos cinco días en un cayuco sin comer» para comprender mejor la situación de quienes emprenden este arduo camino en busca de una vida mejor. Mazuelos hizo estas declaraciones el pasado miércoles en un encuentro con medios de comunicación en Madrid.
Sostiene que «si se quiere ser cristiano, y no solo cristiano, si se quiere ser humano», es fundamental «atender y cuidar» a las personas migrantes. En este sentido, advertió que la ruta atlántica es «mortal» y expresó su deseo de que la visita del Papa León XIV en junio a las islas sirva para «aclarar» la situación y «acabar» también con la ruta del Sáhara, donde lamentablemente hay muchos muertos.
Mazuelos enfatizó que este es un problema que trasciende el gobierno de Canarias y la Iglesia local, convirtiéndose en un desafío a nivel global que involucra a toda Europa y España, así como a los países de origen de los migrantes, a quienes se les debería exigir responsabilidad. «Es necesario atacar a las mafias», puntualizó.
El obispo también indicó que los migrantes son «personas» con historias de vida muy duras y criticó la tendencia de tratar a estos individuos como simples cifras. «No es fácil estar cinco días en un cayuco, vienen cargados de esperanza», destacó.
En la misma línea, el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, ha manifestado su esperanza de que la visita del Papa al archipiélago pueda «apoyar y motivar» la visibilidad internacional del desafío que representa la inmigración.
Sobre la reciente regularización extraordinaria aprobada por el gobierno, ambos obispos mencionaron que, aunque se puede discutir la forma en que se ha implementado, están de acuerdo con el contenido. «El contenido lo defenderemos como Iglesia porque tenemos rostros y realidades humanas por delante», añadió Mazuelos, haciendo referencia a las numerosas familias de migrantes que necesitan regularizar su situación para trabajar y vivir dignamente.
Por su parte, Santiago recordó que esta regularización «no está vinculada a la visita del Papa», sino que es el resultado de una iniciativa de legislación popular en la que más de 90 entidades eclesiales han recogido firmas para llevarla al Congreso. Caya Suárez, de Cáritas Canarias, agregó que se trata de «dar rostro y dignidad a las personas migrantes ya integradas en la sociedad española».
Según datos proporcionados, el 24% de la población canaria es migrante. Desde 2020, Cáritas ha atendido en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria a más de 22.000 personas y en lo que va del año, a más de mil.
Respecto a los actos previstos para la visita del Pontífice, los obispos han indicado que «no hay agenda confirmada». Se espera que se realice un encuentro con migrantes donde puedan compartir sus testimonios. Aunque la posibilidad de que el Papa Francisco visite El Hierro todavía está «en el aire», consideran que es «altamente difícil» por las limitaciones de logística.
1 millón de euros del Gobierno de Canarias
En cuanto a los apoyos para la visita, el obispo de Tenerife subrayó que el gobierno de Canarias tiene la intención de subvencionar con un millón de euros, y detalló que se destinarán a la infraestructura necesaria para el evento. «Los cabildos también están considerando una aportación que puede llegar a medio millón, aunque esto podría incluir también colaboraciones en especie», clarificó.
En relación al mensaje que se espera del Papa durante su visita, Mazuelos enfatizó que se trata de «una visita pastoral» y desean mostrar una iglesia comprometida con la situación de la población migrante, destacando que no deben centrar la atención en que el Papa venga a criticar a unos u otros en términos políticos.
