Córdoba, 3 de marzo (EUROPA PRESS) – Personal de Adif se encuentra trabajando en la retirada de la pieza del eje de uno de los coches del tren Iryo, que descarriló en Adamuz y colisionó con el tren Alvia, lo que resultó en la trágica muerte de 46 personas y más de 120 heridos la tarde noche del domingo 18 de enero. Estas labores se realizan bajo la supervisión de la Guardia Civil.
Fuentes del Ministerio de Transportes han confirmado que cuentan con el mandato judicial para llevar a cabo la retirada de esta pieza, aunque el acceso es complicado debido a su gran tamaño. De hecho, el ministro de Transportes, Óscar Puente, indicó días después del accidente que la pieza pesa aproximadamente 20 toneladas, lo que justifica que permanezca en un arroyo cercano a la zona del siniestro y bajo la custodia de la Benemérita.
La pieza fue localizada por los investigadores un día después del accidente, tras observar el mismo lunes que faltaban componentes del bogie del coche número 8 del Iryo, que circulaba en dirección a Madrid y que descarriló al impactar con el Alvia.
«Los bogies delanteros del coche 8 de Iryo han desaparecido, no se encuentran y en ese momento se solicitó a la Guardia Civil permiso para utilizar un dron con el fin de intentar localizarlo en el entorno o ver si estaba debajo del Alvia», explicó el ministro.
Según añadió Puente, no fue necesario utilizar el dron, ya que un agente de la Guardia Civil comunicó que había «algo en un terraplén más abajo junto a un arroyo», describiéndolo como “unas ruedas”.
Fue entonces cuando personal de Adif decidió descender al barranco, y la Guardia Civil, junto a su equipo de Criminalística y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), llevó a cabo el examen de las piezas, un proceso que está debidamente documentado.
Fuentes de la Guardia Civil señalaron que el equipo de investigación ya tenía bajo custodia la pieza del bogie de uno de los trenes, la cual fue localizada gracias a su sistema de infografía forense 3D con drones.
El Equipo Central de Inspecciones Oculares fue el encargado de realizar la identificación y reseña de la pieza, aunque debido a su volumen y peso, se decidió dejarla en el lugar del hallazgo. «Es una de las cientos de evidencias que se están recopilando en la zona», resaltaron desde la Benemérita.
Es así como avanza la investigación sobre este trágico siniestro ferroviario, que ha dejado una huella dolorosa en la comunidad y un compromiso firme por parte de las autoridades para aclarar lo sucedido.
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