Granada, 30 de marzo (Europa Press) – Asaja Granada y los agricultores de la Vega del Genil han hecho un llamado urgente a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) para que adopte una solución inmediata tras la demolición, en agosto de 2025, del paso que conectaba la carretera GR-3305, a la altura de Vegas del Genil, con el camino de Purchil, dentro del término municipal de Granada.
Los efectos de la demolición
Este paso, un vado inundable sobre el río Genil, se había convertido en una vía crucial a lo largo de las décadas para los agricultores y vecinos de la zona, funcionando como el único camino de conexión entre la capital y los pueblos ubicados a la margen izquierda del río.
Con la desaparición de esta pasarela de hormigón, más de 300 vehículos agrícolas se ven obligados ahora a realizar largos rodeos para poder cruzar el cauce del río.
Alternativas complejas para los agricultores
Las únicas alternativas disponibles son utilizar la circunvalación hacia Málaga en dirección a Puleva, lo que implica un recorrido de 7 kilómetros, o dirigirse río arriba hasta la rotonda de la depuradora de Churriana para conectar con el Camino de Purchil, abarcando una distancia de 6,7 kilómetros.
En ambos escenarios, los tractores deben circular por carreteras convencionales y aproximadamente 2 kilómetros por la autovía A-92, entre el puente de los Vados y el desvío de Bobadilla.
Consecuencias para la actividad agraria
El sector agrario señala que esta situación no solo incrementa los costes operativos al elevar el consumo de gasóleo y el tiempo necesario para acceder a las fincas, transportar cosechas a las cooperativas o recoger suministros en los almacenes de Purchil, sino que también presenta un «grave problema de seguridad vial».
La presencia de tractores con remolques y aperos en la autovía aumenta el riesgo de accidentes y puede causar retenciones, especialmente en horas pico, afectando tanto a los profesionales del campo como a otros conductores.
Advertencias anteriores y la situación actual
En 2018, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) advirtió sobre la peligrosidad del paso cuando aumentaba el caudal del río. En 2019, se concedió un periodo de 3 años, prorrogado posteriormente por otros 3, para que las administraciones buscaran una alternativa.
A pesar de esto, seis años después, el vado fue demolido sin que se hubiese habilitado una solución sustitutoria, en medio de un cruce de reproches entre responsables políticos de diferentes etapas municipales, según censuran los agricultores.
Propuestas y exigencias de los agricultores
Asaja Granada aboga por la construcción de un puente definitivo que cumpla con todas las garantías técnicas y de seguridad, acompañado de una rotonda que ordene el tráfico en la zona. Exigen a todas las administraciones implicadas—Ayuntamientos, Diputación, Confederación Hidrográfica y Gobierno central— que «asuman su responsabilidad» y alcancen un acuerdo.
Asimismo, advierten que la Vega de Granada «no puede seguir dividida ni su actividad agraria condicionada por la falta de planificación y coordinación entre administraciones». Mientras tanto, consideran «imprescindible» habilitar de forma provisional el vado, con los salvaguardas necesarias, restringiendo su uso a vehículos agrícolas.
Reuniones y falta de respuesta
Para abordar esta problemática, han solicitado una reunión con el subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, con el fin de transmitirle la preocupación del sector. Sin embargo, lamentan que, «transcurridas más de tres semanas», no han recibido respuesta.
