SANTA CRUZ DE TENERIFE, 27 Ene. (EUROPA PRESS) – La consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias promoverá, en los próximos días, la flexibilización de las restricciones aplicadas con el objetivo de controlar y erradicar la plaga de filoxera de la vid. Actualmente, se han localizado 89 casos en hoja en Tenerife, todos ellos tratados y eliminados sin que se hayan registrado casos en raíz. «Evidentemente, hemos ido avanzando. No está eliminada, pero sí está acotada hasta ahora», afirmó el consejero Narvay Quintero.
Quintero presidió una reunión técnica sobre la gestión de la filoxera en Canarias, donde se actualizaron los datos sobre las más de 7.700 inspecciones realizadas en todas las islas. «Hemos logrado evitar la expansión de la filoxera; lo localizado se ha encontrado gracias a las inspecciones y no por que se haya expandido la plaga. También nos hemos propuesto salvar la vendimia del año 2025», comentó el responsable regional ante los medios.
El consejero resaltó que de las 1.446 solicitudes gestionadas para autorizar el movimiento de uva entre islas, 43 fueron denegadas, aunque finalmente se permitieron 7 de ellas. «Esto significa que han sido poco más de 35 los movimientos denegados, y se hizo porque eran de la zona cero, en Valle Guerra (Tenerife)», explicó.
En términos de soluciones para el sector, Quintero celebró la posibilidad de buscar bodegas en el entorno para guardar el mosto y anunció que se presentará un nuevo protocolo para promover actividades de poda. Este protocolo detallará cómo tratar el material vegetal para evitar la propagación de la plaga, así como procedimientos para la replantación.
Plan de Control y Erradicación
En paralelo, se presentó el Plan de Control y Erradicación de la filoxera, elaborado junto al Gobierno de España. Este documento, según el consejero, respaldaría todas las medidas implementadas desde Canarias. Quintero adelantó que, aplicadas estas medidas, en «tres años» se podría volver a plantar en las zonas afectadas.
El protocolo estipula que se tratarán todas las afecciones en un radio de 50 metros, eliminando completamente lo que se encuentre en esa área. Además, se indemnizará a los productores por esos metros durante tres años, tras los cuales se espera que existan las garantías necesarias para el replante.
