América Latina y el Caribe requerirán unos 2.600 nuevos aviones en los próximos veinte años, periodo en el que se prevé que el tráfico aéreo se duplique en la región, según las previsiones de Airbus, el gigante aeronáutico europeo. En una entrevista con EFE, el presidente de Airbus para Latinoamérica, Arturo Barreira, detalló que la mitad de las nuevas unidades serán para reemplazar flotas actuales.
«En los próximos 20 años, el número de viajes per cápita se va a duplicar. Vamos a pasar de en torno a 0,5 a más de 1 en los próximos 20 años», apuntó Barreira, quien participó en Lima en la asamblea general anual del Foro de Líderes de Aerolíneas de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA).
«Esto hace que vayamos a necesitar en los próximos 20 años unos 2.600 aviones nuevos para ser entregados en la región», añadió el ejecutivo, destacando como ventaja que Latinoamérica cuenta con una de las flotas más modernas del mundo, con una edad promedio por debajo de la media global.
Airbus lidera nuevos pedidos regionales
Barreira subrayó la importancia de América Latina para su compañía, donde «prácticamente el 60 % de los aviones de más de 100 plazas que vuelan en el continente son Airbus». Además, la empresa con sede en Toulouse (Francia) posee actualmente el 70 % de los nuevos pedidos realizados por aerolíneas que operan en la región.
«Para nosotros es una región clave donde tenemos un buen número de clientes», afirmó Barreira, recordando que la compañía está presente en Latinoamérica desde hace 50 años y cuenta con 1.300 trabajadores, con fábricas en Querétaro (México) y Minas Gerais (Brasil), donde se fabrican puertas de avión y helicópteros, respectivamente.
El A321XLR se prepara para aterrizar en Latinoamérica
El 90 % de esos 2.600 nuevos aviones serán de fuselaje estrecho, es decir, de un solo pasillo, destacando el A321XLR, el primer avión de fuselaje estrecho que alcanza una autonomía de hasta 8.700 kilómetros y que permite cruzar el océano Atlántico.
La aerolínea española Iberia ha sido la primera en operar el A321XLR en rutas desde Madrid hacia Boston y otras ciudades de la costa este de Estados Unidos, y planea volarlo hasta las ciudades brasileñas de Recife y Bahía.
«Yo creo que es un éxito. Hemos vendido más de 500 aviones desde que se lanzó», señaló Barreira. Considera que el A321XLR puede abrir nuevas rutas en una región donde hay distancias de hasta 8.000 kilómetros entre México y el Cono Sur. «Tenemos tres clientes que han anunciado su intención de operar el avión en el Cono Sur», añadió Barreira, en referencia a las aerolíneas chilenas Latam y Sky, así como a la estadounidense JetSmart.
Bienvenida la competencia
En relación a los recientes anuncios de varias aerolíneas a nivel global que están cambiando su flota a Boeing, como la española Vueling, Barreira lo interpretó como parte de las dinámicas del mercado, las cuales, según él, ocurren tanto de un lado como del otro.
«Es fruto de la competencia, del posicionamiento de los productos y de muchas oportunidades. Cada caso es muy diferente. Nosotros hemos tenido en la región clientes que empezaron con Boeing, como Viva Aerobus, y ahora tienen más de 100 aviones, todos ellos Airbus», apuntó.
Respecto a la entrada de nuevos fabricantes en el mercado aeronáutico latinoamericano, como la estatal china Comac, Barreira afirmó, «hay que dar bienvenida a la competencia». «Nos encanta tener competencia porque es lo que nos va a hacer más competitivos y eficientes», remarcó.
En diseño, los aviones del futuro
Airbus ya está trabajando en el concepto y diseño de la siguiente generación de aviones, basándose en la premisa de ‘cero emisiones’, lo que implica desarrollar aeronaves con motores que no usen combustibles fósiles, funcionando con electricidad, hidrógeno u otros combustibles ecológicos y sostenibles.
«Estamos trabajando en los ‘ladrillos tecnológicos’ que nos permitirán, en los próximos años, lanzar nuestro próximo avión. Hablamos de mejorar la aerodinámica con alas más esbeltas que tengan cualidades mucho más avanzadas», comentó Barreira.
«Estamos considerando también temas como el ‘Open Rotor’ (rotor abierto), la electrificación y muchas ideas y tecnologías que necesitamos madurar para decidir el lanzamiento de un nuevo programa», concluyó, recordando que la empresa invierte anualmente 3.000 millones de euros en investigación y tecnología.
