Cruz Roja recupera de entre los escombros el cadáver de la reportera que cubrió un bombardeo israelí, junto a otra compañera rescatada. Asociaciones de la prensa condenan el incidente cuando ya son cerca de 2.500 los muertos por ataques de Israel en Líbano.
MADRID, 22 (EUROPA PRESS)
Al menos tres personas han muerto a consecuencia de un ataque efectuado este miércoles por el Ejército de Israel contra la localidad de Tiri, en el sur de Líbano. En este ataque, dos periodistas, una de ellas fallecida, se encontraban asediadas durante horas ante nuevos bombardeos israelíes.
Así lo ha dado a conocer la agencia de noticias libanesa NNA, que ha identificado a Mujtar Alí Nabil Bazzi y Muhammad al Hurani como las víctimas de un bombardeo de las fuerzas israelíes contra el vehículo en el que circulaban en este municipio, que forma parte del distrito de Bint Jbeil.
Posteriormente, el Ejército israelí ha lanzado nuevos ataques sobre la misma zona, dejando varadas a las periodistas Zeinab Faraj y Amal Jalil, ambas del diario libanés ‘Al Ajbar’, que se desplazaron para cubrir el primer bombardeo.
Un equipo de la Cruz Roja Libanesa se ha trasladado a la citada localidad, consiguiendo recuperar los cuerpos de los dos fallecidos. Sin embargo, no lograron rescatar a las reporteras en un primer momento debido a nuevos ataques con drones por parte de Israel.
Finalmente, la Cruz Roja libanesa ha conseguido aproximarse al lugar del suceso y trasladar a Faraj hasta el hospital público de Tebnine, si bien su trayecto fue objeto de disparos del Ejército israelí. La NNA ha difundido imágenes de la ambulancia que presenta impactos de bala.
La Defensa Civil libanesa confirmó horas más tarde la muerte de Jalil, que se encontraba desaparecida. Este hallazgo se llevó a cabo tras que la Cruz Roja y las Fuerzas Armadas desplegaran una excavadora que encontró su cuerpo entre los escombros provocados por los ataques de Israel.
El presidente libanés, Joseph Aoun, había señalado en redes sociales que estaba siguiendo el caso de Faraj y Jalil, quienes fueron «blanco de bombardeos israelíes». Aoun también dio instrucciones a la Cruz Roja Libanesa para que se coordinara con el Ejército y las fuerzas internacionales con el fin de completar la operación de rescate lo antes posible.
Por su parte, el ministro de Información, Paul Morcos, ha lamentado la muerte de Jalil en sus redes sociales, denunciando que «fue atacada por el Ejército israelí mientras ejercía su profesión informando de la verdad en Tiri».
Morcos aseveró que «los ataques contra periodistas constituyen un crimen claro y una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario, ante lo cual no guardaremos silencio». También hizo un llamado a la comunidad internacional para actuar y poner fin a esta situación.
El propio Morcos había mencionado, antes de conocerse el trágico final de la periodista, que «Líbano responsabiliza a Israel de la seguridad de los periodistas» en declaraciones a la cadena de televisión Al Yazira.
El Ministerio de Sanidad libanés ha cifrado este mismo miércoles en 2.475 los muertos y 7.696 los heridos a causa de ataques israelíes en su territorio desde el pasado 2 de marzo, una cifra que sigue en aumento a pesar del alto el fuego acordado con Beirut la semana pasada.
Delegaciones de Líbano e Israel tienen previsto acudir este jueves a un segundo encuentro en Washington para poner fin a los combates entre las FDI y el partido-milicia chií Hezbolá, que se reactivaron poco después de la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán.
REACCIONES DE ASOCIACIONES PERIODISTAS
El Sindicato de Periodistas de Líbano ha denunciado lo ocurrido contra Jalil y Faraj como una «flagrante violación» de las leyes y convenciones internacionales que garantizan la protección de la prensa. En un comunicado, el sindicato ha apuntado a un «claro intento de intimidar a los medios de comunicación» que tratan de cubrir la última ofensiva israelí sobre Líbano.
El organismo ha asegurado que «lo ocurrido no es un incidente aislado, sino parte de una serie reiterada de violaciones contra periodistas libaneses», reclamando al Gobierno y Ejército libaneses, así como a la Cruz Roja y a organismos internacionales, que «intervengan de inmediato y garanticen el regreso seguro» de la periodista dada por desaparecida.
También se ha manifestado en esta línea Reporteros Sin Fronteras (RSF), que ha hecho un llamado «urgente» a la comunidad internacional para que presione «de inmediato al Ejército israelí para que permita el rescate» de Jalil, remarcando que «¡su vida corre peligro ahora! Los continuos ataques aéreos israelíes impiden que los rescatistas lleguen hasta ella».
