En un contexto político tenso en Catalunya, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha lanzado duras críticas al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, acusándolo de carecer de «ambición nacional». Alamany ha enfatizado que el Ejecutivo de Illa se ha limitado a «pacificar, normalizar y gestionar» la situación, en lugar de abordar las inquietudes profundas de la sociedad catalana.
Durante su intervención en la conferencia de Nueva Economía Fórum en Barcelona, Alamany afirmó que Illa podría ser el presidente de cualquier comunidad autónoma en España y que no ha presentado ninguna idea innovadora para el futuro de Catalunya. «Este país transpira ambición nacional. No es que ERC pida unas cosas en unos acuerdos, es que este país quiere eso. Hace demasiado tiempo que esperamos y no podemos esperar», declaró, refiriéndose a la necesidad de una financiación singular y recordando que no habrá negociación presupuestaria sin avances en este aspecto.
Frustración Nacional
Alamany subrayó que Catalunya se encuentra sumida en una «frustración nacional» y una sensación de estancamiento tras años de crisis sucesivas. Según ella, esta insatisfacción no se resolverá si la política continúa en una actitud de conformismo. La portavoz republicana destacó que, a pesar del crecimiento de la economía en Catalunya, este no ha beneficiado a la población, atribuyendo el mejoramiento de los datos macroeconómicos a un incremento en la población. «Y este ha sido el modelo de crecimiento español. No hay nada más español que el modelo de crecimiento que tenemos en Catalunya», afirmó.
Alamany puso de manifiesto que, cuando Catalunya se «parece demasiado al modelo productivo español», su situación suele deteriorarse. En cambio, ha prosperado cuando ha sabido encontrar su propio camino y diferenciarse de ese modelo.
Saber Leer el País
Según la dirigente, la clave para avanzar radica en adoptar una política que reconozca esa complejidad y se atreva a gobernarla. «El primer paso para conseguirlo es saber leer el país que tenemos y el momento que vivimos», destacó Alamany. También mencionó que el papel de ERC no debe concentrarse en contrarrestar a la extrema derecha, sino en entender mejor los malestares de la sociedad catalana.
Alamany evaluó positivamente la movilización independentista de la Diada del 11 de septiembre, apuntando que el ‘procés’ retrasó la aparición de la extrema derecha en Catalunya. Sin embargo, hizo un llamado a no subestimar las preocupaciones de la sociedad catalana y a interpretarlas mejor que esos partidos.
En la defensa del catalán, Alamany pidió adoptar una postura ofensiva, demandando más recursos para quienes desean aprender la lengua y una respuesta más contundente ante los ataques a los derechos lingüísticos de los catalanohablantes. «Debemos ofrecer una respuesta, porque hablamos de derechos, no de favores ni de concesiones. El catalán es de todos y debe estar en todas partes”, declaró.
Asimismo, criticó a Illa por considerar prioritario preparar Catalunya para los incendios, argumentando que la verdadera prioridad debe ser «tener un modelo territorial que no vacíe Catalunya, tener un país vivo y no una metrópoli discontinua», demandando mayor inversión en la movilidad de las ciudades medianas del interior.
