BARCELONA, 30 mar. (EUROPA PRESS) – El historiador del arte y conservador catalán Albert Velasco acaba de publicar el libro
‘Les pintures de Sixena. Un foc que encara crema’ (Pòrtic), en el que aborda el proceso judicial alrededor de las obras,
y ha advertido del riesgo de que Sijena «se pueda convertir en el cementerio» de las obras murales si se trasladan desde el
Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC).
En una entrevista, Velasco (Lleida, 1976) ha subrayado los riesgos que exponen los informes técnicos, y ha afirmado que las
pinturas murales son un enfermo terminal que se encuentra en un hospital de paliativos: «Si lo sacamos de allí es muy
posible que lo tengamos que llevar al cementerio. Que Sijena se convierta en el cementerio. El lugar que vio nacer las
pinturas paradójicamente se pueda convertir en el cementerio que las acabe enterrando».
El libro repasa la historia de las pinturas desde sus orígenes en el siglo XIII y la operación de rescate por parte del
arquitecto e historiador del arte Josep Gudiol, de quien cree que debería haber una plaza en cada población de La Franja
y al que se ataca ahora «como no se atrevieron los franquistas», tras el incendio en 1936 de la iglesia oscense.
Sin embargo, el grueso del libro recoge las negociaciones con las monjas sanjuanistas para su depósito en Catalunya y el
litigio judicial, con sus implicaciones políticas, por las pinturas murales hasta la sentencia firme del Tribunal Supremo,
que ordena el traslado de las obras al Monasterio de Santa Maria de Sijena.
Velasco ha asegurado que ese traslado, desde la perspectiva de la conservación y restauración, es una operación inasumible
sin provocar daños a las pinturas. Ha remarcado que en ningún país civilizado con una situación patrimonial normal se
pondría «en peligro» una obra medieval de esas características, y ha lamentado que en el proceso judicial la propiedad haya
pasado por encima de la conservación.
«Si una sentencia no se puede ejecutar porque se pone en riesgo la obra, la sentencia no se ejecuta y no pasa nada», ha
añadido, señalando que la obligación es transmitir las obras a las futuras generaciones en las mismas condiciones y no peores,
y ha aplaudido el sentido de la querella presentada por los 5 exconsellers de la Generalitat.
Operación Sin Precedentes
Ha afirmado que todos los expertos que han participado en el proceso han asegurado que «es una operación tan compleja que
no se puede hacer sin dañar las pinturas» y ha dicho que no hay precedentes de una intervención así. Por ello, el MNAC ha
pedido una evaluación de riesgos, una ejecución que contrasta con la de las ‘pinturas profanas’, también objeto de la
sentencia del Supremo y que regresarán a Sijena al no quemarse en el incendio.
El historiador ha criticado que el Instituto Patrimonial Cultural de España (IPCE) no se haya pronunciado sobre las pinturas
murales, lo ha considerado una imprudencia técnica y política. Ha opinado que si no ha hablado es porque el Ministerio de
Cultura no quiere que lo haga, ya que, según él, diría que las obras no salgan del MNAC: «Esta medalla la llevarán
colgada para siempre» el ministro Ernest Urtasun y el secretario de Estado Jordi Martí, ha afirmado.
Velasco ha opinado que el Ministerio de Cultura, que forma parte del patronato del MNAC, no quiere que el IPCE hable para
«no posicionarse en contra de los intereses de una comunidad autónoma y pasar de puntillas, en una posición neutral», pero ha
dicho que no puede quedarse callado cuando se debate el traslado de una obra del románico y de un bien catalogado con la
máxima protección.
Ha considerado «muy grave» que la Generalitat y el MNAC no hayan presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional, porque
es la vía para ir posteriormente a los tribunales europeos. Velasco dimitió como miembro del plenario del Museu de Lleida por
la postura de la Generalitat ante la sentencia de Sijena, y ha augurado que si en Catalunya hubieran gobernado ERC o Junts,
este recurso posiblemente se hubiera presentado.
Monasterio de Sijena
Velasco ha subrayado que el Monasterio de Santa Maria de Sijena «no ha tenido, no tiene ni tendrá» las condiciones del MNAC,
remarcando que el clima es una de las cosas más difíciles de controlar en un museo. Además, se ha preguntado si habrá
personal fijo cuidando las obras y si se montará una estructura de museo en caso de que las pinturas se trasladen.
Ha afirmado que el Gobierno de Aragón no ha dicho qué hará cuando lleguen las pinturas a Sijena y cómo las instalarán.
Se podría dar la paradoja de que las pinturas no vuelvan a la sala capitular «y deban construir un edificio anexo al
monasterio y recrear las formas de la sala e instalarlas allí».
Para el historiador, lo más lógico sería que en el Monasterio de Sijena se hiciera una reconstrucción digital de las
pinturas y del techo islámico como se ha hecho en las iglesias de Taüll: «La experiencia estética sería increíble», ha
afirmado Velasco. También ha sostenido que sería una opción en el MNAC en el caso de que las pinturas finalmente se
trasladasen.
Ha mencionado que el proceso se acabará, pero desconoce en qué sentido, y ha augurado que pueden producirse escenarios
«muy surrealistas», como que el Ministerio de Cultura deba actuar como aseguradora porque ninguna compañía quiera asumir
los riesgos del traslado, o que los Mossos d’Esquadra acaben entrando en el MNAC para detener la ejecución si se producen
daños en las pinturas.
