ZARAGOZA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) – El Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IAACC) Pablo Serrano de Zaragoza acoge la exposición ‘Archivo Portera 1928-2019’, que destaca la faceta cinematográfica del neurólogo caspolino Alberto Portera. Este hombre, considerado «al servicio de la sociedad», fue «amigo y médico» de numerosos artistas a los que filmó en algunas de sus películas, creando documentos audiovisuales de un valor incalculable.
La muestra, que previamente se ha exhibido en el Museo de Arte Abstracto de Cuenca y en el Museo de la Fundación Juan March de Palma, fue presentada en rueda de prensa por el director del IAACC Pablo Serrano, Julio Ramón; el director de Museos y Exposiciones de la Fundación Juan March, Manuel Fontán del Junco; y la comisaria de la exposición, Alicia Chillida.
Alberto Portera, nacido en Caspe, Zaragoza en 1928 y fallecido en Madrid en 2019, fue catedrático de Neurología y estuvo al frente de unidades clínicas en hospitales públicos como el 12 de Octubre de Madrid. Durante un viaje a París, coincidió con artistas como Eduardo Chillida, Pablo Palazuelo o Narciso Yepes. Su pasión por el arte y su relación con la actividad cerebral lo llevaron a producir una serie de películas y filmaciones en las que grabó a algunos creadores entre las décadas de 1960 y 1990.
La investigación que ha dado lugar a la muestra se ha centrado en una veintena de cintas en súper-8 y vídeo, protagonizadas por pintores, escultores, cineastas, actrices, críticos y arquitectos como Bonifacio Alonso, José Guerrero, Charles y Geraldine Chaplin, Martín Chirino, Amadeo Gabino, Manolo Millares, Manuel H. Mompó, Antonio Saura, Asger Jorn, Carlos Saura, Pablo Serrano y Antonio Fernández Alba. Junto a estas cintas, se presentan algunas obras de su colección de arte, escritos —algunos inéditos— y su archivo fotográfico personal, así como documentos que resumen su relación con la intelectualidad de la época.
Más allá del valor estético de la obra de arte, Portera estaba interesado en el sentimiento y la pasión con los que los artistas crean, así como en el impulso que los lleva a descubrir algo nuevo, un momento que capturaba con su cámara, filmando a los artistas durante el propio proceso de creación.
Un Hombre «Apasionado»
Alicia Chillida, comisaria de la muestra, destacó que traer esta exposición a la tierra natal de Portera tiene «un significado muy especial». Resaltó que el médico, «tan apasionado por la ciencia», siempre tuvo tiempo para «desdoblarse» y dedicarse a admirar el arte «con una pasión desmedida», enfatizando su «brillo» como una persona «extremadamente generosa», «muy protagonista», a la vez que «muy inteligente» y «apasionado».
«Es importante cómo él instiga públicamente a convivir con el arte, a reconocer la importancia del arte como un fenómeno creador de un caudal mental que eleva la conciencia del ser humano», añadió Chillida.
En el archivo de Portera, ocupan un lugar especial sus películas, en las que filmaba a sus múltiples amigos artistas—ya desde muy joven se acercó al Grupo Pórtico—y su admiración por el neurólogo aragonés Santiago Ramón y Cajal. Chillida subrayó que lo que se conoce del archivo de Alberto Portera es solo «la punta del iceberg», lo que lo convierte en un recurso muy atractivo tanto para estudiantes como para investigadores, de Medicina y de Arte.
El recorrido comienza con una escultura realizada por Pablo Serrano a Portera y continúa con diversos fondos documentales y sus películas, entre las que destaca ‘Una película de Alberto Portera’, compuesta íntegramente a través de las grabaciones del neurólogo, y ‘La Cara B’, un trabajo del cineasta David Plaza.
Un Archivo en Estudio
El archivo sigue en constante estudio, como indicó el representante de la Fundación Juan March. Este contiene dos guiones de películas que Portera nunca llegó a culminar, poesías con autoría por determinar, y algunas de sus ponencias académicas, entre otros documentos.
Así, esta exposición forma parte de un proyecto mayor que busca conservar y dar a conocer todo el legado del médico caspolino, y no es la primera colaboración entre el IAACC Pablo Serrano y la Fundación Juan March.
Ambas instituciones también trabajan en un nuevo proyecto sobre Pablo Serrano y su relación con Cuenca, la Bienal de Venecia de 1962 y el pintor Fernando Zóbel, que está previsto que se presente en Huesca, Cuenca y Palma.
Manuel Fontán del Junco señaló que, mientras «en culturas civilizadas como la nuestra, la gente no va por ahí fundiendo esculturas, quemando serigrafías o destrozando óleos», los documentos, aun siendo «muy importantes» porque son «las fuentes de la historia», tienden a perderse o desconsiderarse. Por eso han trabajado arduamente en conservar este legado.
El director del museo añadió que hay un interés por recuperar en Aragón la figura de Alberto Portera, quien a pesar de desarrollar buena parte de su carrera fuera, «siguió manteniendo una fuerte relación con su tierra».
