La alcaldesa de Almadén, Raquel Jurado, ha respondido a las afirmaciones del vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, quien apoya los planes de la empresa pública Mayasa para la localidad. Según Jurado, la información proporcionada a los ayuntamientos de la comarca por el presidente de la entidad sugiere que no se prevé un incremento en el número de puestos de trabajo, ya que la plantilla actual de 41 trabajadores se mantendría sin cambios.
Jurado ha señalado que este plan estratégico ha estado «años coleando» y, una vez concretado, resulta ser «pobre de solemnidad para Almadén». Tanto ella como su equipo de Gobierno sostienen que Mayasa debería enfocarse en una «diversificación económica» de su actividad minera. Consideran que, tras la finalización de la explotación del mercurio en la zona, se necesita una estrategia con un «objetivo claro: generar riqueza y empleo en una región que ha padecido tanto, pero que tanto ha aportado a lo largo de los siglos».
En este contexto, Jurado critica que el plan estratégico presentado por Mayasa parece estar diseñado únicamente para «salvar las cuentas de SEPI» y evitar que la entidad le cueste dinero al Estado. «No estamos contentos con este planteamiento», afirmó. Asimismo, insistió que «hablar de que se van a crear cien puestos de trabajo solo tiene como objetivo engañar a la población de Almadén», instando a las autoridades a mostrar realidades concretas en lugar de promesas electorales.
La alcaldesa también comentó que el plan divulgado por Mayasa menciona el desarrollo de cultivos superintensivos de olivo, cultivo de secano de olivo, pistachos y forraje, así como la mejora de la cabaña ganadera. Sin embargo, aclaró que esto no generará un aumento en la plantilla global de la empresa, pues se compensarían estos nuevos puestos con la amortización de otros. Además, subrayó que el informe no incluye ninguna modificación en el modelo de gestión del Parque Minero, que presenta muchas oportunidades de mejora para atraer a más visitantes.
Críticas a la gestión actual
Jurado resaltó que el Centro Tecnológico del Mercurio, mencionado en el plan, es claramente deficitario, lo que demuestra que la propuesta no satisface las necesidades de Almadén ni refleja el compromiso del Gobierno de España hacia la localidad. Observa con preocupación que, tras todos los sacrificios realizados por Almadén, no haya una apuesta firme por la reconversión económica y que, además, se difundan informaciones erróneas.
A nivel político e institucional, Jurado está trabajando con el Partido Popular para «plantear un plan alternativo» que se enfoque decididamente en Almadén, anticipando un posible cambio de gobierno. Criticó al actual gobierno socialista, afirmando que solo pretende que «Almadén no le cueste dinero al Estado». En este sentido, uno de los puntos que está considerando es «municipalizar la dehesa de Castilseras», lo que pasaría a ser de titularidad municipal, permitiendo así una gestión público-privada que podría generar empleo y beneficios económicos significativos para un ayuntamiento que actualmente enfrenta problemas económicos debido a la mala gestión de administraciones anteriores.
Además, Jurado propone explotar la finca para ampliar su uso hacia el turismo, ya que esta «ofrece grandísimas posibilidades» más allá de la simple «observación de astros o avistamiento de aves». Considera fundamental rehabilitar las viviendas del Vivero, usadas históricamente por los mineros para su esparcimiento y que actualmente se están deteriorando sin un proyecto de rehabilitación en marcha, aunque podrían atraer turismo rural. También sugiere la posibilidad de desarrollar deportes acuáticos en el entorno de la presa y la creación de industrias de transformación agroalimentaria.
Finalmente, la alcaldesa demanda un cambio de rumbo en la gestión del Parque Minero, coordinándose con la Diputación de Ciudad Real dentro del Geoparque Volcanes de Calatrava para aumentar el número de visitantes. Critica a Mayasa por enfocarse más en discutir la titularidad de caminos públicos y obstaculizar actividades tradicionales de esparcimiento de los vecinos, en vez de trabajar hacia una gestión eficiente para Almadén.
Jurado enfatiza su indignación al ver cómo una empresa pública pone obstáculos a la participación de la comunidad en actividades que han sido parte de su cultura durante años, lamentando que los jóvenes hayan sido multados en vez de poder disfrutar de su tiempo libre como se hacía antes en lugares emblemáticos de la localidad.
En definitiva, Raquel Jurado define su apuesta por un cambio de gestión que permita una revitalización económica tangible en Almadén, priorizando la convivencia y el desarrollo con la comunidad, siempre desde una perspectiva responsable.
