ALCÁZAR DE SAN JUAN, 9 Nov. (EUROPA PRESS) – Alcázar de San Juan, capital de La Mancha, continúa consolidándose como un núcleo de atracción turística en el corazón de la región, sumando visitas y ampliando su oferta más allá de su patrimonio monumental e histórico, apoyándose en el vino, la gastronomía y un amplio catálogo de propuestas desestacionalizadas a lo largo de los doce meses del año para erigirse como icono de toda una comarca.
La alcaldesa de la localidad, Rosa Melchor, ha descrito en conversación la paleta de colores con la que Alcázar pinta el lienzo de su oferta turística, comenzando por citar la iglesia de Santa María La Mayor, donde se custodia la pila bautismal donde, tal como defiende la regidora, fue bautizado el escritor Miguel de Cervantes. Este es uno de los templos más antiguos de toda la región y que cumplirá en 2026 ocho centurias como parroquia, conmemoración que se vivirá en Alcázar «por todo lo alto», tal como ha avanzado la regidora.
Construida sobre una antigua mezquita, la iglesia mezcla varios estilos arquitectónicos, desde su ábside románico hasta sus restos visigodos en sus muros, sumando una capilla mudéjar con restos de yeserías policromadas y barroco en el altar mayor y en el Camarín de la Virgen.
La Posada de Santo Domingo, por su parte, es un conjunto formado por una casa noble del siglo XVI y una ermita adosada. Actualmente, el edificio alberga el Museo Municipal, que contiene la colección pictórica y la exposición permanente de arqueología de la ciudad.
Entre las joyas del patrimonio de Alcázar se encuentra el Palacio del Gran Prior, donde se destaca el Torreón del Gran Prior, una torre almohade del siglo XIII que completó su construcción a principios del siglo XVII.
Alcázar de San Juan sigue sumando monumentos a su mapa turístico, como el recientemente creado Pozo de los Deseos, que emergió tras unas obras en la plaza de Santa María. Este recurso, recién nacido, ya se ha convertido en un icono «donde poder echar una moneda y pedir un deseo que, estoy segura, se acabará cumpliendo», ha manifestado Melchor.
El Tren y su Historia como Aliados
Alcázar busca ofrecer un patrimonio que vaya más allá de lo ya construido, y una de las ambiciones inquebrantables de la alcaldesa es potenciar la oferta de tren turístico desde Madrid, un ‘Tren de Cervantes’ que llegue a la capital de La Mancha más allá de las dos citas anuales actuales. «Queremos más frecuencia y, para eso, nuestro objetivo es tener nuestro propio tren y, para ello, el principio es tener dónde guardarlo», ha afirmado.
Para alcanzar este objetivo, se debe continuar desarrollando el proyecto del Museo del Ferrocarril, una infraestructura turística y cultural que también servirá para almacenar el tren completo que conecte Madrid con Alcázar. Esta labor ya está avanzada de la mano de la Fundación de Ferrocarriles de España y está a la espera de una subvención que «permita desarrollar una obra de restauración de las naves del siglo XIX» que atesoran Alcázar, antiguas naves de remolcado «que ya son un museo con solo verlas».
El Ayuntamiento «sigue pendiente» de conseguir financiación, ya sea a través del 2% del PIB para cultura «o alguna otra ayuda a nivel nacional para poder arrancar de una vez por todas». Actualmente, las naves están alquiladas a Adif y ya están a disposición del Ayuntamiento, lo que les permitirá intervenir en ellas. «En el momento en que tengamos financiación, podríamos comenzar».
«Es necesario realizar una limpieza completa, una adaptación para que sea un buen museo, y que después tenga todas las garantías para que puedan venir visitantes. Es una obra bastante grande, y para empezar necesitaríamos un millón o un millón y medio», calcula la primera edil. Restaurar, rehabilitar y adaptar el edificio antes de musealizar son los pasos restantes, aunque «no suponen una inversión demasiado alta». El inmueble centenario, por sí solo, «ya es una maravilla» y merece ser visitado, según defiende la regidora alcazareña.
Turismo Todo el Año
Una de las virtudes del calendario turístico de Alcázar de San Juan es que presenta actividades durante todo el año, desestacionalizando la actividad turística. En varias hojas del calendario de actividades, el vino se coloca como protagonista junto a la gastronomía. En marzo, tiene lugar la multitudinaria cata a ciegas bajo el epígrafe ‘Mil no se equivocan’, donde un millar de asistentes actúan como jueces de los mejores vinos de la comarca.
Este evento no solo da salida a una gran cantidad de vino local, sino que también permite que un público que de otro modo no conocería la calidad de las marcas expuestas, se haga una idea clara de ello. Apenas un mes después, la Feria de los Sabores surge en primavera, donde se presentan no solo vino y queso, sino miel, berenjenas, encurtidos o conservas. «Mucha variedad y, por supuesto, nuestro plato tradicional, las gachas», menciona Melchor. Este evento anual se acompaña de espectáculos gastronómicos, talleres y conciertos.
El verano se presenta con la fiesta de los Moros y Cristianos, una celebración que hace 40 años era exclusiva del barrio de Santa María y que ahora se ha convertido en una fiesta de Interés Turístico Regional que también distingue a la ciudad. Dentro de una continua programación cultural, la Feria de la primera semana de septiembre muestra el camino hacia la celebración de la patrona, la Virgen del Rosario, que se celebra el primer domingo de octubre con su ofrenda floral y procesión.
Después de estos hitos, «se empieza a conmemorar todo lo que relaciona a Alcázar con el vino y la gastronomía». Así, «la primera o segunda semana de noviembre» se conmemora el bautizo de Miguel de Cervantes, «fechado un 9 de noviembre» en Alcázar de San Juan. En esta ocasión, se recrea el bautizo y se recorre la ciudad a golpe de lectura teatralizada del Quijote, sin dejar de lado el vino.
Este mismo mes se celebra la festividad en torno al guiso de las Bodas de Camacho, «que ya se ha convertido en un clásico» que llena bares y restaurantes con pelotillas, pan, jamón, ajo y perejil, continuando así la llegada de turistas a Alcázar. Diciembre llega, y mientras el resto del mundo se prepara para Navidad, Alcázar de San Juan también se prepara para su Carnaval, una celebración en dos actos antes de Nochebuena y después.
Molienda y Noche del Patrimonio
Otra de las fiestas alcazareñas que la alcaldesa ha querido destacar es la Fiesta de la Molienda Nocturna, «un espectáculo que une los cinco sentidos», desde el sonido de la piedra del molino al trabajar hasta el aroma del grano transformándose en harina.
También en verano hay espacio para La Noche del Patrimonio, donde se abren «de par en par» todos los recursos turísticos de la ciudad de manera gratuita y en horario nocturno.
Con 600 plazas de hotel operativas, la alcaldesa señala que hay varios ‘overbooking’ a lo largo del año, no solo durante los hitos turísticos, sino también con la intensa actividad cultural o deportiva que acoge la ciudad durante los doce meses del año. Rosa Melchor se siente orgullosa de su pueblo y, en ocasiones, actúa como fotógrafa improvisada de turistas. «Lo hago con mucho gusto y me resulta muy agradable. A veces paso por la plaza o por otro lugar emblemático y alguien me pide una foto. Normalmente me presento y hasta les hace ilusión que sea la alcaldesa quien tome la foto», comenta. Según sus cálculos, alrededor del 20% de la masa turística ya corresponde a población extranjera.
