
MADRID, 26 Nov. (EUROPA PRESS) – El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha entregado la Llave de Oro de la ciudad al presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, en un acto emblemático que subraya el espíritu europeísta común, señalando que solo desde «la unión y la lealtad mutua» se podrán alcanzar «las soluciones más justas y eficaces» en forma de «paz, democracia y justicia social».
La entrega de la Llave se realiza por ser los pueblos de Cervantes y Goethe «dos latidos de un mismo corazón», un «corazón en Europa» que late por «la paz, el bienestar y el entendimiento entre las naciones», afirmó Almeida durante la ceremonia.
En una recepción oficial que contó con la presencia de todos los grupos municipales, el alcalde hizo entrega de la Llave de Oro aprovechando la visita de Estado, un símbolo de gratitud por su presencia y una muestra de aprecio del pueblo madrileño y del reino de España hacia Steinmeier y el pueblo alemán. Almeida subrayó que este reconocimiento es especial, dado que Alemania es «una tierra tan querida para España, una nación tan hermanada».
El alcalde también destacó que «las historias milenarias de nuestros respectivos pueblos son como dos latidos de un mismo corazón, el de la Europa de Cervantes y Goethe, la Europa de Calderón y Schiller», que ha brindado a la humanidad destellos de belleza, iluminando los lienzos de Velázquez y las sinfonías de Beethoven.
No pasó por alto la notable influencia alemana en España, destacando que «miles y miles de españoles se llamen Fernando, Rodrigo, Alfonso, Gonzalo, Álvaro» y otros nombres de origen germánico. Según Almeida, estos nombres son un legado traído por los reyes del pasado, héroes que evangelizaron el mundo y numerosos artistas y sabios que han surgido en la historia de España.
Almeida hizo hincapié en la influencia de Carlos I de España y V de Alemania en el siglo XVI, considerándolo «tan decisivo para la historia de Europa» y un precursor del ideal de «una Europa unida bajo valores comunes», mencionado a menudo como un antecedente de la actual Unión Europea.
ALEMANIA COMO MODELO DEMOCRÁTICO
El alcalde indicó que Alemania «sentó un ejemplo y abrió un surco por el que luego han transitado muchas otras naciones hermanas». Relacionó esto con la Constitución española de 1978, que adoptó la expresión «Estado Social y Democrático de Derecho», diseñada tras la Ley Fundamental de Bonn de 1949.
Almeida continuó resaltando el éxito de Alemania en «levantar esa dolorosa separación interna» y convertirse en «una democracia con prioridad para la solidaridad», siendo hoy una «verdadera fuerza de industria y economía, la locomotora de Europa». «Su país, señor presidente, fue un modelo», reafirmó.
Finalmente, el alcalde insistió en que «solo desde la unión y la lealtad mutua hallaremos soluciones justas y eficaces para nuestras sociedades», enfatizando «el ideal común de una Europa unida», destacando que ambas naciones están firmemente ancladas en el proyecto de la Unión Europea.
ESPÍRITU ABIERTO DE MADRID EN UN MUNDO DE CAMBIOS Y CRISIS
Por su parte, Frank-Walter Steinmeier, quien ha visitado Madrid en varias ocasiones a lo largo de su trayectoria de 30 años, agradeció la entrega de la Llave de Oro, describiéndola como «un gran orgullo» que recibe «de corazón», porque simboliza «la amistad entre dos países y entre dos pueblos».
El presidente alemán destacó que el símbolo de la llave no solo representa una amistad, sino también «las puertas abiertas de su maravillosa ciudad». Added that «Madrid es una ciudad enraizada en tradiciones y cultura, pero marcada, sobre todo, por un espíritu abierto» que ha podido experimentar en numerosas ocasiones.
Steinmeier también reconoció a los 200.000 españoles que viven en Alemania y a los 100.000 alemanes en España, lo que convierte a la Llave de Oro en un símbolo de confianza y solidaridad entre ambos pueblos.
Avanzó que España será el país invitado a la Feria de Hannover en 2037, una «ocasión única para afianzar relaciones no solo a nivel político y cultural, sino también económico, tan necesarias en tiempos de guerra».
Por último, compartió con Almeida su percepción de que los tiempos actuales «no son normales» y traen muchos retos, no solo en Europa, sino en todo el mundo, donde los cambios visibles, a menudo, degeneran en «una multitud de crisis». Steinmeier afirmó que «no existen soluciones ad hoc para cada crisis», pero enfatizó la importancia de buscar el diálogo y trabajar juntos por la paz, la democracia y la justicia social en Europa.
