El pasado domingo, en Fuente del Arco (Badajoz), alrededor de mil personas se congregaron para participar en la II Marcha Columna de los 8.000, un evento que rememora el primer gran éxodo de población civil tras el golpe de Estado franquista de 1936. Los asistentes alzaron su voz en defensa de la memoria histórica y democrática, subrayando la importancia de recordar y rescatar las historias que buscan no caer en el olvido.
Recordando la historia
La portavoz de la organización, Faustina González, destacó que «muchos extremeños nunca han oído hablar de ‘La columna de los 8.000′». Este movimiento civil, que tuvo lugar en septiembre de 1936, comenzó cuando aproximadamente 8.000 personas huyeron de Fregenal de la Sierra hacia la zona republicana de Azuaga, ante el avance de las tropas franquistas.
Un exodus marcado por la tragedia
La columna estaba constituida mayormente por civiles que marchaban a pie, en su mayoría desarmados. Este trayecto supuso recorrer más de 100 kilómetros, pero el viaje se tornó fatal cuando, cerca de Reina y Fuente del Arco, fueron atacados. Según el manifiesto leído en la marcha, cerca de 80 personas fueron asesinadas durante este ataque.
Consecuencias del ataque
Tras el ataque, muchos de los que lograron sobrevivir optaron por regresar a sus hogares, aunque algunos fueron capturados y asesinados. Aproximadamente 2.000 personas de la columna fueron apresadas y fusiladas un mes después del ataque.
La marcha buscó no solo honrar la memoria de aquellos que sufrieron en esta época, sino también concienciar sobre la necesidad de rescatar y preservar la memoria histórica frente al olvido. Este evento ha resaltado la importancia de actos colectivos que reivindican la voz de las víctimas y la lucha por recordar la historia reciente de España.
