BARCELONA, 1 Nov. (EUROPA PRESS) – El diputado de ERC en el Congreso, Francesc-Marc Álvaro, ha afirmado que el Gobierno de Pedro Sánchez llega tarde con la decisión de ilegalizar la Fundación Francisco Franco: «Imaginad una fundación de Hitler en Alemania».
Según Álvaro, «el PSOE hasta Zapatero no se ponen las pilas. Pero vamos tarde y muy tímidamente. La Fundación Franco es un ejemplo de que está costando mucho. Es ridículo que esté. Imaginad una fundación Hitler en Alemania o una fundación Mussolini en Italia, aunque hay lugares de culto», ha expresado en una entrevista para la publicación de su libro ‘El Franquismo en tiempos de Trump’ (Pòrtic).
Álvaro sostiene que cuando las izquierdas estaban fuertes, en la época de Felipe González, se podría haber llevado a cabo un proceso de «desfranquización» en España que no se hizo. Considera que Vox ha aprovechado para reavivar las brasas que quedaron desde entonces.
A su juicio, otro ejemplo de esta dinámica es la postura del PSOE ante la petición de entidades memorialistas y de partidos para convertir la Jefatura de Via Laietana de Barcelona en un lugar de memoria democrática. «En el fondo, el PSOE también está muy marcado por intereses que lo sobrepasan, del Estado profundo, de sindicatos policiales corporativos y de entornos que tienen miedo de mover. Y en privado, te lo dicen», ha reconocido.
Álvaro también ha apuntado que el PP está haciendo seguidismo de las políticas de Vox y que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se equivoca al no optar por seguir la senda dejada por la excanciller alemana Angela Merkel: «Merkel marcó el faro de la derecha democrática».
Asimismo, ha advertido a Feijóo que el líder de Vox, Santiago Abascal, quiere «sustituir el espacio» de los populares y no ser su satélite ni su muleta. Álgido a la situación en Valencia, vaticina que «veremos el mundo del futuro: una gran explosión de Vox que aprovechará el descontento, un PP minorizado y una izquierda que, pese a haber liderado la protesta contra la indecente ineficacia de Mazón, no lo recogerá».
VALENCIA, EL «LABORATORIO ESPAÑOL»
De hecho, ha afirmado que las elecciones en Valencia serán el «laboratorio español» de esta situación, razón por la cual los de Abascal esperan con interés las próximas elecciones. Tras las acusaciones del expresidente del Gobierno José María Aznar a Vox de querer acabar con el PP y de tildar a los de Abascal de extrema derecha, Álvaro cree que Feijóo ya no le hace caso «porque la inercia de los populares es la del seguidismo».
En una reflexión sobre Aznar, lo ha definido como un ‘neocon clásico’ que defiende las instituciones. Álvaro considera que para la derecha representada por el expresidente del Gobierno es muy difícil entender figuras como la del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, porque este busca «reventar las instituciones».
«La existencia de Trump avala, blanquea, entroniza y normaliza a Orbán, Giorgia Meloni, Santiago Abascal y a Sílvia Orriols por un efecto de simpatía y de normalización», ha sostenido Álvaro, que ha recriminado el papel jugado hasta ahora por los partidos tradicionales y especialmente por los de izquierda.
AUTOCRÍTICA
Haciendo autocrítica, el diputado de ERC ha afirmado que las izquierdas socialdemócratas han reaccionado tarde en abordar cuestiones como la inmigración, permitiendo a la extrema derecha apropiarse del debate e imponer su lenguaje. «Ha sido frívolo no hablar de inmigración, ha sido frívolo gestionar tan mal la cuestión de la vivienda. Ha sido frívolo pensar que el hecho de que la economía crezca revertiría en las clases populares», ha concluido.
Álvaro también ve un riesgo de que Junts haga «seguidismo» de las políticas de Alianza Catalana (AC), aconsejando a los de Carles Puigdemont que analicen la situación actual del PP y Vox.
«PUJOLISMO»
Ha instado a Junts a recordar que beben de la tradición catalanista que dejó el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol: «El ‘pujolisme’ es integrador, es el discurso de ‘Catalunya, un solo pueblo’. Si Junts lo olvidara, lo que hace Sílvia Orriols es impugnar una historia de más de 100 años del catalanismo».
«Mi tesis es que AC es un partido anticatalanista y, de hecho, es el caballo de Troya del españolismo», ha añadido, advirtiendo que apelar a una idea de pureza es letal para la supervivencia de Catalunya.
