
PAMPLONA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) – La Asociación Navarra de Parkinson (ANAPAR) ha lanzado la campaña ‘No soy Parkinson’ para reivindicar que «el diagnóstico no define a las personas» y reclamar «compromiso» a instituciones, empresas y ciudadanía para «eliminar prejuicios y barreras».
La asociación ha celebrado este martes un acto en el Parlamento de Navarra con motivo del Día Mundial del Parkinson, que tuvo lugar el pasado sábado 11 de abril. El evento estuvo encabezado por el presidente de la Cámara foral, Unai Hualde; la presidenta de ANAPAR, Mila Ortín; y el secretario de la asociación, Pepe Uruñuela.
Durante el acto, el Parlamento de Navarra mostró su adhesión al Día Mundial de la enfermedad, y ANAPAR presentó la campaña ‘No soy Parkinson’ así como las jornadas de Parkinson 2026, que se celebrarán del 11 al 18 de abril.
Compromiso con la Mejora del Tratamiento
En su intervención, Hualde felicitó a la asociación por sus 35 años de trabajo «por la mejora del tratamiento de esta enfermedad, ofreciendo apoyo, participando en estudios sobre la enfermedad y colaborando con las instituciones para mejorar las condiciones de vida de las personas con Parkinson y sus familias».
También valoró «las mejoras sanitarias y sociales» logradas en los últimos años, aunque señaló que «hay que seguir en esta senda, pues queda mucho por hacer». En esta línea, hizo hincapié en la necesidad de seguir invirtiendo en investigación y mejora de tratamientos para la enfermedad.
El secretario de ANAPAR, Pepe Uruñuela, destacó que «entidades como ANAPAR y otras asociadas son absolutamente necesarias». Recordó que, desde que en 1991 un grupo de seis personas fundara la asociación, ha habido un esfuerzo constante de colaboración para alcanzar el desarrollo actual de ANAPAR, que cuenta hoy con 279 socios. Semanalmente, 135 personas participan en las actividades, además de las colectivas como grupos de apoyo psicológico y el coro de ANAPAR.
Retos de la Asociación y Actividades Programadas
Uruñuela mencionó, sin embargo, «la gran limitación en el espacio» que enfrenta la asociación, complicada por los altos precios del mercado inmobiliario. «Esperamos que las autoridades competentes nos ayuden a superar estas dificultades», subrayó.
Respecto a las jornadas por el Día Mundial del Parkinson, ANAPAR ha programado diversas actividades en Pamplona, Tudela y Estella. Este miércoles instalarán un punto de información en Pamplona, junto al monumento al Encierro, a partir de las 11:30 horas, y a las 17:00 horas, en el centro cívico Lestonnac de Tudela, impartirán la charla ‘El mejor fármaco no tiene prospecto’.
El jueves, llevarán el punto informativo a la plaza de los Fueros de Estella a las 11:30 horas, y en Civican de Pamplona habrá una mesa redonda y grabación de podcast a las 16:30 horas. El viernes, se realizará una visita guiada a la Catedral de Pamplona a las 12:00 horas, seguida de una comida de confraternización. Finalmente, el sábado se llevará a cabo un concierto solidario de AGAO en el Conservatorio Superior de Música a las 18:00 horas.
Contra la Discriminación
En relación a la campaña ‘No soy Parkinson’, se destacó que este año el lema es «contra la discriminación», argumentando que «el diagnóstico no define a las personas». Se busca poner rostro a quienes conviven con la enfermedad y con síntomas que muchas veces son invisibles, para que «nadie viva su Parkinson en soledad».
Mila Ortín, presidenta de ANAPAR, leyó un manifiesto que revela que «en España hay más de 160.000 personas diagnosticadas de Parkinson» que no solo enfrentan los retos de una enfermedad crónica y neurodegenerativa, sino también situaciones que las hacen sentir invisibles, juzgadas o tratadas como si hubieran perdido el control de su propia vida.
La discriminación llega cuando se duda de la capacidad de alguien por tener temblor, cuando se ignora la voz de quien vive con Parkinson, o cuando las dificultades en el habla provocan burlas. Se exige así un compromiso que vaya más allá de la sensibilización de un solo día, traducido en acciones concretas que involucren a instituciones, entornos de trabajo y a la sociedad en general.
Este compromiso es esencial para romper estereotipos, eliminar prejuicios y construir entornos donde nadie sea juzgado. La convivencia con Parkinson ya es un reto; la discriminación no puede ser uno más.
