El Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra ha lanzado una nueva fase en la ejecución de la variante ferroviaria que conecta los polígonos de Landaben y Arazuri-Orkoien. Este proyecto, impulsado por la Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras, implica la excavación del desmonte situado entre los viales de acceso a estos polígonos industriales, específicamente en las puertas 3 y 4, y forma parte del Proyecto Básico de la Línea Ferroviaria que vincula ambos enclaves.
La fase de licitación de esta obra tiene un coste de 7,12 millones de euros, IVA incluido, y abarca el segundo lote de trabajos enmarcados dentro del mencionado proyecto ferroviario, que se desarrolla entre los puntos kilométricos 2,010 y 2,663. Esta actuación incluye la excavación general de un desmonte común con una longitud de 653 metros.
El Ejecutivo foral argumenta que este proyecto tiene como finalidad mejorar el transporte de mercancías por tren, fomentar la movilidad sostenible y promover el desarrollo de los polígonos industriales de la comarca de Pamplona. Hace hincapié en que las máquinas han estado en funcionamiento desde enero, llevando a cabo la reposición de los viales de acceso a los polígonos industriales de Landaben y Arazuri-Orkoien. Esta parte de la obra, adjudicada por un valor de 7,5 millones de euros, se prevé finalice en julio de 2026.
En la actualidad, se están construyendo dos nuevos puentes de acceso que asegurarán la continuidad del tráfico rodado tanto durante la ejecución del trazado ferroviario como una vez que esté finalizado. El primer puente incluirá un paso superior de 156 metros de longitud, mientras que el segundo tendrá una extensión de 57 metros. Ambas infraestructuras contarán con cuatro carriles de tres metros de anchura y dos arcenes, garantizando así la capacidad y funcionalidad de los accesos a los polígonos industriales.
Prioridades del Gobierno: Competitividad, Conectividad y Sostenibilidad
El Gobierno de Navarra considera que esta actuación es prioritaria, fundamentándose en motivos de competitividad, conectividad y sostenibilidad. Busca, por un lado, fortalecer la industria navarra dentro de la economía regional y asegurar que las empresas puedan trasladar una gran parte del transporte actual y futuro de mercancías al ferrocarril. Esto se plantea como una vía para facilitar este cambio a través de espacios logísticos.
Además, la sostenibilidad se alinea con el objetivo del Ejecutivo foral de reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y mejorar la eficiencia energética tanto de la industria como de las infraestructuras navarras. Esta obra está diseñada para impulsar el transporte de mercancías por tren con el objetivo de que Navarra alcance un 10% de transporte ferroviario para el año 2030, superando así el actual 4%.
FUENTE
