Zaragoza ha dado un paso significativo en el desarrollo de su infraestructura audiovisual. Este 26 de enero, el Gobierno de Zaragoza aprobó los pliegos de las concesiones demaniales para gestionar los platós de producción audiovisual y el área de restauración del nuevo Distrito 7/Giesa, ubicado en el barrio de Montemolín, en la frontera entre los distritos de Las Fuentes y San José, donde también se encontraba la antigua fábrica de ascensores.
La explotación de tres platós, junto a espacios de preproducción, postproducción, oficinas, camerinos y servicios auxiliares, se licitará en un formato de concesión demanial por 30 años, con un canon mínimo de 8,3 millones de euros para el Ayuntamiento de Zaragoza.
Este complejo cuenta con más de 5.600 metros cuadrados dedicados a la producción audiovisual, que incluyen tres grandes platós de 788,67, 1.448,42 y 1.022,15 metros cuadrados, además de áreas para preproducción y postproducción, almacenes, camerinos, vestuarios y oficinas de producción. Esta infraestructura busca atraer rodajes, impulsar la actividad empresarial y posicionar a Zaragoza como un escenario clave en la producción audiovisual.
Paralelamente, el equipo de gobierno ha acordado la adquisición del equipamiento necesario para la Unidad de Gestión, Exhibición y Administración, que será municipal y requerirá una inversión global superior a 2 millones de euros para los sistemas de proyección audiovisual, sonido, iluminación escénica, plataformas escénicas, butacas móviles y pantallas identificativas.
La finalidad es ofrecer un espacio versátil para acoger eventos audiovisuales que van desde proyecciones, coloquios, congresos, hasta galas.
La tercera licitación corresponde a los pliegos para el espacio de restauración, que incluye un servicio de cafetería-restaurante, catering y celebración de eventos. El plazo de concesión es también de 30 años, con un mínimo de 1,1 millones de euros. Este espacio estará abierto tanto a los usuarios de Distrito 7 como a los vecinos de la zona.
Durante su visita a las obras de este equipamiento municipal, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, junto al consejero municipal de Presidencia, Ángel Lorén, y la presidenta del Clúster Audiovisual de Aragón, Adriana Oliveros, destacó que este proyecto contribuirá a la retención y atracción de talento audiovisual, posicionando a Zaragoza como un polo de referencia para creadores, empresas y profesionales del sector.
«Queremos que Zaragoza sea capaz de competir con otras grandes ciudades y de atraer proyectos de ámbito nacional e internacional», afirmó Chueca, subrayando el interés de grandes compañías por este tipo de instalaciones.
Asimismo, enfatizó el aspecto social del proyecto al mencionar que busca generar nuevas oportunidades locales. «Nuestro objetivo es que los jóvenes se puedan formar, trabajar y desarrollar su talento en Zaragoza, sin necesidad de marcharse para encontrar oportunidades», afirmó.
En rueda de prensa, la alcaldesa subrayó que durante décadas, los jóvenes con aspiraciones en el sector audiovisual debían marcharse, pero con Distrito 7 se busca «frenar ese éxodo de jóvenes y talento». Además, recordó que en las cercanías se están construyendo 170 viviendas públicas que ayudarán a regenerar la zona.
La alcaldesa también destacó el compromiso de su gobierno, recordando su promesa de dar vida a la antigua fábrica de Giesa, que había estado en desuso por más de 20 años. «Esto no es un hecho aislado; hemos venido a devolver a la ciudad su patrimonio histórico e industrial», subrayó Chueca.
En la misma línea, la presidenta de la red de clústers audiovisuales de España, Adriana Oliveros, recalcó que este proyecto representa tanto una oportunidad como una responsabilidad para el crecimiento del sector, haciendo un llamado a la unidad entre las instituciones para asegurar el éxito del proyecto.
La antigua fábrica
La rehabilitación de la antigua fábrica Giesa dará inicio en marzo de 2025, tras adjudicar las obras en noviembre de 2024 a la UTE Dragados S.A.-Construcciones ACR S.A., con un importe de 17.696.437,17 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de 18 meses.
Como complemento, en febrero de 2025 se adjudicará el contrato de dirección facultativa de las obras por 409.585 euros, IVA incluido. Esta actuación cuenta con financiación europea del programa PIREP, con una aportación cercana a 3 millones de euros de los fondos Next Generation-EU, y busca transformar un edificio industrial de los años cuarenta, que ha estado en desuso casi dos décadas, en un equipamiento moderno, sostenible y energéticamente eficiente.
