
LOGROÑO, 4 Dic. (EUROPA PRESS) – El pleno ordinario del mes de diciembre del Ayuntamiento de Logroño ha aprobado, con los votos a favor de PP, PSOE y VOX, la modificación puntual del Plan General Municipal (PGM) del sector Ramblasque. El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, subrayó que hoy se da «un paso muy importante» para la ciudad y la vivienda, destacando que se busca seguir «la estela del buen urbanismo logroñés».
Durante su intervención, Escobar enfatizó que esta aprobación permite avanzar hacia «una ciudad compacta, sostenible y saludable», centrando la atención en la «emergencia social» que representa la vivienda. La modificación es vista como un impulso a la mayor transformación urbanística y residencial de los últimos 30 años en Logroño.
El alcalde afirmó que la magnitud de la operación aprobada es notable, traduciéndose en la creación de más de 2.000 viviendas en el sector, de las cuales 900 serán protegidas. Este desarrollo se enmarca dentro de un convenio urbanístico que obliga a los promotores a garantizar al menos el 40% de vivienda protegida.
Además, se prevé que el 60% de la superficie intervenida tenga uso público, incluyendo dotaciones, viales y espacios verdes, lo que beneficiará directamente a todos los logroñeses. Escobar también mencionó la importancia de conectar la ciudad con Lardero y de mejorar el acceso entre el norte y el sur, así como del este al oeste, con la Avenida de la Sierra programada para iniciar su avance en noviembre de 2026 gracias a este convenio.
Un Paso Necesario para Seguir Avanzando
El concejal del PP, Javier Martínez Mancho, también destacó la relevancia de este nuevo paso «fundamental» para continuar el desarrollo de esta zona de Logroño. La modificación consiste en cambiar el uso dominante del sector de residencial unifamiliar a uno de residencial genérico, eliminando así la exclusividad de construcciones unifamiliares.
Este documento fue aprobado en julio pasado y, tras pasar por un período de exposición pública y considerarse las alegaciones presentadas, se ha formalizado la propuesta de acuerdo planteada por los servicios jurídicos del Área de Urbanismo, evitando demoras en el desarrollo del sector.
Asimismo, la modificación busca convertir el barrio en un área con mayor actividad económica, inversiones y empleos. Se planea pasar de unas 270 viviendas que se contemplaban en el plan anterior a más de 2.000, con la misma expectativa de que el 40% sean de Protección Oficial, es decir, unas 900 unidades.
Desde la perspectiva del PP, se trata de una modificación que responde a la necesidad de vivienda y que se alinea con los objetivos de una ciudad compacta, priorizando la sostenibilidad y el aprovechamiento del suelo junto a la mezcla de usos. Esto propone un desarrollo de densidad media, adaptado al modelo de ciudad del siglo XXI.
