VITORIA, 26 Nov. (EUROPA PRESS) – La Comisión de Planificación Territorial, Vivienda y Agenda Urbana del Parlamento Vasco ha aprobado este miércoles el dictamen de la Proposición de Ley de Medidas Urgentes en materia de vivienda, suelo y urbanismo presentada por el PNV y el PSE-EE. Ambas formaciones, al igual que ocurrió durante el trámite del texto en fase de ponencia, han rechazado todas las enmiendas de la oposición y han promovido sus propias aportaciones al texto original.
Esta Proposición de Ley tiene como objetivo flexibilizar la normativa y agilizar los plazos para impulsar la construcción de vivienda, superando su último trámite en la Cámara autonómica antes de su debate y aprobación definitiva en el pleno.
En la comisión de este miércoles, PNV y PSE-EE nuevamente han rechazado todas las enmiendas de la oposición a su iniciativa. A su vez, ambos partidos han aprobado las enmiendas que habían registrado a su propia proposición de ley, con el propósito de introducir mejoras al texto inicial. El dictamen ha sido respaldado por ‘jeltzales’ y socialistas, mientras que EH Bildu, PP y Sumar votaron en contra.
Desde el PNV y el PSE se ha resaltado que estos cambios son el resultado de un «proceso participativo» con diversos agentes del sector inmobiliario y que fortalecen la seguridad jurídica de la ley; aclaran conceptos y corrigen «ambigüedades»; facilitan y aceleran la promoción de vivienda protegida; agilizan y coordinan la evaluación ambiental; y refuerzan la figura de la actuación prioritaria.
«A MERCED DEL MERCADO»
Durante el debate, el parlamentario de EH Bildu, Xabier Astigarraga, ha denunciado que la ley promovida por los dos grupos que apoyan al Gobierno Vasco representa «un paso atrás» en «el estándar de vivienda protegida», considerándolo «inaceptable». También advirtió que esta «contrarreforma» deja la política de vivienda y suelo «más a merced del mercado», en lugar de «reforzar el sector público».
Por parte del PP, Ana Morales ha expresado la «enorme decepción» de su grupo, ya que esta reforma supone «una oportunidad perdida» para corregir el modelo «fracasado» que, según sus afirmaciones, caracteriza la actual política de vivienda del PNV y el PSE. La parlamentaria ha acusado a estos partidos de aplicar el «rodillo» de su mayoría absoluta durante la tramitación de esta ley.
El parlamentario de Sumar, Jon Hernández, ha afirmado que esta proposición de ley «es un paso atrás» y «se aleja mucho de las necesidades que tenemos en materia de vivienda, sobre todo en relación al objetivo de que la vivienda deje de ser un negocio, un objeto de mercado».
Desde el lado de los grupos proponentes, Jonatan Moreno (PNV) ha manifestado que esta ley busca dotar a Euskadi de «un marco más ágil, más coherente y más seguro jurídicamente», capaz de dar respuesta a la emergencia habitacional que enfrenta el país. Ha explicado que las enmiendas al texto original acordadas por su partido y el PSE pretenden reforzar las medidas destinadas a este objetivo.
Además, el parlamentario del PSE-EE, Adrián Fernández, ha reforzado que ni su grupo ni el PNV aceptaron las enmiendas presentadas por la oposición porque estas «desvirtuaban o debilitaban» el proyecto original, por lo que había «nulo margen para el pacto». Frente a las críticas de la oposición al «rodillo» aplicado por ‘jeltzales’ y socialistas, ha explicado que ambas formaciones están haciendo uso de «una legitimidad democrática que los ciudadanos les han conferido en las urnas».
