El presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, ha hecho un llamado urgente a las administraciones, incluyendo la Junta, la Diputación Provincial y los ayuntamientos, para que suministren de forma «urgente» y «gratuita» paja a los ganaderos que han visto destruídas sus explotaciones como resultado de los recientes incendios en la provincia. Según García Blanco, esta medida es vital para garantizar que los rumiantes tengan acceso a alimento, tras la pérdida de pastos.
El líder agrario ha subrayado que Asaja ha instado a sus socios a declarar sus pérdidas para que la información pueda ser presentada a la administración regional, a fin de facilitar posibles ayudas. Además, la organización solicita reparaciones para cobertizos, alambradas de fincas, instalaciones y maquinarias dañadas.
Entre las ayudas más importantes, Asaja recalca la necesidad de que el ministro de Agricultura considere la excepción total, por fuerza mayor, para las tierras afectadas por los incendios, lo que permitiría a los ganaderos cobrar la PAC (Política Agraria Común). Según García Blanco, «con la legislación actual, estas tierras quedarían fuera».
García Blanco también ha manifestado su desconfianza hacia el ministro Planas, sugiriendo que no se cumplirá con las promesas hechas. A raíz del anuncio gubernamental de que se declarará la zona afectada gravemente por emergencia de protección civil, Asaja ha solicitado diversas medidas, tales como un IRPF del cero por ciento para los afectados, dos años de condonación de la Seguridad Social, y la exención en el pago de tasas para las superficies quemadas.
Compensaciones económicas necesarias
Asaja también ha demandado compensaciones directas por pérdidas: 150 euros por hectárea de cultivo herbáceo, 400 euros por hectárea de olivar y 1.200 euros por hectárea de cerezos quemados. En el ámbito ganadero, la organización ha pedido 1.500 euros por cada vaca muerta, destacando que hasta ahora han contabilizado más de 200 vacas perdidas en los incendios de Casar de Cáceres y Campo Lugar, con un valor total de mercado cercano a 3 millones de euros.
La organización también ha solicitado 160 euros por oveja y cabra, ya que más de 600 ovejas han muerto en el incendio de Campo Lugar, con un valor aproximado de un millón de euros. En el ámbito de la apicultura, se han reportado la pérdida de 3.640 colmenas, principalmente en Caminomorisco y Jarilla, con una solicitud de compensación de 150 euros por colmena.
Análisis del problema de los incendios
En lo que va del verano, Extremadura ha registrado 66 incendios, de los cuales 14 han superado las 500 hectáreas dañadas, resultando en una superficie total afectada de 52.000 hectáreas, lo que representa el 13,40% del total nacional de aproximadamente 390.000 hectáreas. García Blanco ha enfatizado la necesidad de una política de prevención para mitigar tales desastres, indicando que el coste de estas medidas de prevención es significativamente menor al coste de las labores de extinción.
El presidente de Asaja ha criticado las políticas medioambientales de la Unión Europea y del Gobierno español, que, según él, son responsables de la exacerbación del problema. La normativa actual, que impone restricciones como el mantenimiento de franjas de cubiertas entre cultivos, restricciones de pastoreo y la protección de ZEPAs (Zonas de Especial Protección para las Aves), ha contribuido a la propagación de los incendios.
García Blanco ha hecho un llamado a los políticos para que no ignoren las necesidades de los afectados, instando a que se cumplan las promesas de las ayudas y recordando experiencias previas en otras catástrofes, como el volcán de La Palma y la DANA de Valencia. Agradeció a todos los involucrados en la extinción de incendios, incluidos los miembros del Infoex, UME, bomberos, y ciudadanos que arriesgaron sus vidas para combatir el fuego.
