Zaragoza, 21 de enero (EUROPA PRESS) – Aspanoa ha anunciado una inversión de 200.000 euros para investigar nuevos tratamientos para el neuroblastoma y el meduloblastoma, dos tumores infantiles con un pronóstico que puede mejorarse. Esta aportación se dividirá en dos proyectos de 100.000 euros cada uno, los cuales se desarrollarán principalmente en el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) y estarán liderados por los científicos Ariel Ramírez y Patricia Sancho, según ha informado la entidad centrada en el cáncer infantil.
La investigación promovida por la doctora Patricia Sancho se enfoca en el meduloblastoma, que es el tumor cerebral maligno más frecuente en niños y uno de los más agresivos. Este tipo de cáncer se origina en el cerebelo y, si pertenece al Grupo 3 o 4, tiene un pronóstico desfavorable, con mayores probabilidades de recurrencia tras los tratamientos estándar, lo que puede resultar en la muerte del niño.
El objetivo del equipo de la doctora Sancho es prevenir la recaída tumoral. Para ello, concentrarán sus esfuerzos en las células madre tumorales del meduloblastoma, que son aquellas que resisten los tratamientos convencionales y provocan la reaparición del tumor. En investigaciones anteriores financiadas por Aspanoa, Sancho descubrió que las mitocondrias de estas células eran un punto débil, ya que son fundamentales para su supervivencia.
Por lo tanto, planean probar fármacos que inhiban las mitocondrias de estas células, «ahogándolas» y causando su muerte para evitar la recurrencia del meduloblastoma. En particular, se destacará el fármaco Minnelide, que en fases preliminares ha duplicado la supervivencia de ratones con meduloblastoma.
«No se sabe aún por qué, pero creemos que puede deberse a que este medicamento inhibe sus mitocondrias», ha explicado la doctora Sancho. El Minnelide es un fármaco experimental que actualmente se encuentra en ensayos de fase 1 y fase 2 en cánceres gastrointestinales en adultos, como el de páncreas, estómago y colon.
«Hay muy buenas perspectivas y creemos que, si funciona en ratones con meduloblastoma, su traslado a pacientes sería relativamente cercano, ya que se ha demostrado que el fármaco es seguro y únicamente habría que organizar un ensayo para un nuevo tipo de población», ha puntualizado Sancho.
En este proyecto, junto con la doctora Sancho, participan las investigadoras Irene Chavarría, Pilar Espiau y Paula Martín, del grupo Células Madre Tumorales del IIS Aragón, así como Elena García, científica del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A).
Células Asesinas Naturales
Por su parte, el equipo liderado por Ariel Ramírez se centrará en desarrollar un tratamiento más efectivo para el neuroblastoma, un tumor común en la infancia, particularmente en niños menores de cinco años, y que se presenta sobre todo en la zona abdominal.
Aunque muchos neuroblastomas responden adecuadamente a los tratamientos convencionales, alrededor del 40% son de alto riesgo, y en esos casos, la supervivencia se mantiene en torno al 50%. Por lo tanto, Ramírez se enfocará en estos neuroblastomas con peor pronóstico, utilizando una doble estrategia terapéutica.
Por un lado, planea probar un fármaco experimental desarrollado en Barcelona llamado ‘Omomyc’, que actualmente está en ensayos clínicos con otros tipos de tumores, mostrando resultados esperanzadores. Este medicamento bloquea un gen denominado MYC, que promueve el crecimiento tumoral y está presente en los cánceres más agresivos.
Adicionalmente, basándose en la experiencia de su grupo en el desarrollo de inmunoterapias, se busca crear una terapia celular específica para este tipo de tumores utilizando células NK —’Natural Killers’—, también conocidas como «asesinas naturales», que están en el sistema inmune humano y tienen la función de destruir tumores.
Los investigadores tienen la intención de desarrollar un CAR que dirija estas células NK hacia los neuroblastomas de alto riesgo y a las metástasis que pudieran haber causado. «En definitiva, es una terapia combinada que emplea una doble estrategia para intentar obtener los mejores resultados», señala el investigador, añadiendo que el fármaco previene la progresión tumoral, pero no la elimina, mientras que mediante el CAR-NK buscan destruir el cáncer.
La investigación se realizará en modelos in vitro y en ratones, con el objetivo de establecer las bases para un futuro ensayo clínico en pacientes, planificado a medio plazo, siempre que los resultados de laboratorio sean satisfactorios.
Flexibilidad en la Financiación
Ariel Ramírez, investigador Ramón y Cajal en el Grupo I3C del IIS Aragón, y Yurena Aguilar, oncopediatra en el Hospital Infantil Miguel Servet de Zaragoza, participan en este proyecto. Ramírez y Sancho han resaltado «la flexibilidad» de la financiación de Aspanoa, que les permitirá ajustar el uso de los recursos de acuerdo con los resultados obtenidos en sus respectivas investigaciones, además de facilitar la contratación de un científico adicional en cada uno de sus grupos.
