VALÈNCIA, 8 Dic. (EUROPA PRESS) – El Defensor del Profesor de ANPE ha confirmado que el «malestar emocional» del profesorado se ha convertido en un problema estructural del sistema educativo, tanto a nivel nacional como en la Comunitat Valenciana. Así lo ha informado la entidad en un comunicado.
El servicio, según las mismas fuentes, sigue registrando un aumento en los casos y una creciente complejidad de las situaciones atendidas, destacando la incidencia de la ansiedad y del síndrome de burnout entre el personal docente.
Aumento de la ansiedad y la depresión
En el ámbito estatal, la memoria del curso 2024-2025 refleja un incremento de la ansiedad, las bajas laborales y la depresión entre el profesorado que acude al servicio, con porcentajes que superan los datos del curso anterior y que evidencian una cronificación del malestar y del desgaste emocional.
En paralelo, el informe de la Comunitat Valenciana, donde los casos atendidos han sufrido un incremento del 31,3% respecto al curso anterior, constata que la proporción de docentes que manifiestan ansiedad se ha disparado al manifestarse en un 90,5% de las consultas, mientras que también aumentan los casos de depresión (14,3%). Sin embargo, se han reducido las bajas laborales, lo que sugiere que muchos profesionales permanecen en el aula a pesar de su deterioro emocional.
Conflictos en diferentes etapas educativas
En la Comunitat, además, se observa un crecimiento de los expedientes tramitados y una extensión de los conflictos a más etapas educativas. Aunque la Secundaria sigue concentrando la mayoría de los casos (57,1%), comienzan a surgir situaciones relevantes en Infantil, Primaria, Formación Profesional y otras enseñanzas. Esto demuestra que los problemas de convivencia y las agresiones a la autoridad docente ya no son exclusivos de la ESO y el Bachillerato.
Causas del deterioro del bienestar docente
Tanto a nivel estatal como en la comunidad autónoma, las consultas más frecuentes al Defensor del Profesor están relacionadas con faltas de respeto en el aula, falsas acusaciones, dificultades para impartir clase con normalidad y situaciones de acoso o denuncias ante equipos directivos e inspección.
Los datos de ambos informes coinciden en señalar que la sobrecarga burocrática, las elevadas ratios, la falta de recursos humanos y materiales, y el insuficiente apoyo institucional son factores decisivos en el deterioro del bienestar docente. ANPE ha subrayado que la implantación de nuevos marcos normativos, la proliferación de coordinaciones y proyectos sin dotación suficiente, y la falta de personal han convertido la burocracia en un obstáculo permanente para la labor educativa, generando estrés, desmotivación y sensación de abandono entre el profesorado.
Demandas del colectivo docente
Ante esta situación, ANPE ha reclamado un refuerzo real de las plantillas docentes, más personal de administración y servicios en los centros, simplificación burocrática y entornos digitales accesibles. También ha solicitado una reducción de ratios y de la carga lectiva, especialmente en figuras de coordinación vinculadas al bienestar y la convivencia.
El sindicato ha exigido, además, más apoyo psicológico y jurídico para el profesorado víctima de conductas contrarias a la convivencia, campañas de sensibilización dirigidas a familias y alumnado, el reconocimiento de los problemas de salud mental como enfermedades profesionales, y la aprobación de un Estatuto Docente que regule la carrera profesional y otorgue estabilidad normativa al trabajo del profesorado.
