
PAMPLONA 11 Dic. (EUROPA PRESS) – El Sindicato Médico de Navarra (SMN) ha advertido del «alarmante» incremento de agresiones a profesionales sanitarios, con 183 agresiones a médicos notificadas en 2024 en la Comunidad foral, representando un aumento del 11,59% respecto al año anterior. En este sentido, ha pedido la implicación de las instituciones con actuaciones «de muchísimo mayor calado».
Esto se reivindicó en una rueda de prensa donde se presentó la ‘Guía contra agresiones externas a sanitarios’, cuyo objetivo es aportar «herramientas prácticas de prevención, detección, intervención, notificación y denuncia frente a agresiones en el ámbito sanitario». Además de la guía, se presentó un dispositivo en forma de llavero que, al accionarlo, emite una señal de alarma.
Juan Ramón Sanchiz, presidente del SMN, ha señalado que los últimos datos oficiales sobre agresiones a sanitarios son «preocupantes» y van en aumento; de hecho, ha considerado que está «infradiagnosticado e infradenunciado el problema». Según datos de la Organización Médica Colegial (OMC), de las 847 agresiones notificadas en 2024, únicamente se denunciaron 369, lo que representa un 43,5%.
El año pasado, según datos del Servicio Navarro de Salud, se registraron 183 agresiones a médicos, lo que supone un incremento del 11,59%. Esta tendencia al alza se ha observado año tras año, con 121 agresiones notificadas en 2021, 143 en 2022 y 164 en 2023. A nivel nacional, se registraron más de 17.000 agresiones al personal del Sistema Nacional de Salud, lo que supone un incremento del 16% respecto al año anterior. Por su parte, la OMC publicó en marzo de 2025 el ‘Informe del Observatorio de Agresiones de la OMC’, señalando que en 2024 se alcanzó un «récord histórico» de agresiones a médicos con 847 notificaciones, la cifra más alta desde 2010.
Sanchiz atribuye este aumento de las agresiones, por un lado, a los «cambios socioculturales de la sociedad» y, por otro, al «déficit estructural de la plantilla» y a la «intolerancia a la frustración del retraso» en la atención que esta falta de profesionales provoca. Ha considerado que las medidas que se están impulsando son «insuficientes y, además, vamos tarde» y ha subrayado que las acciones «deben ser de muchísimo más calado, más generalizado y teniendo en cuenta las peculiaridades de cada zona y servicio». «No podemos seguir así», ha manifestado.
Pilar Anadón, responsable de riesgos laborales del sindicato, ha advertido de que el colectivo facultativo «convive con un nivel de riesgo especialmente elevado». Según el informe del Ministerio de Sanidad, el personal facultativo es uno de los grupos que mayor porcentaje de agresiones registra en comparación con otras categorías.
Laura Vázquez, autora de la guía, ha explicado que este documento está dirigido a cualquier profesional sanitario ante los «alarmantes datos» de agresiones. También ha resaltado que «del número total de agresiones, una pequeña parte es notificada y denunciada». Por ello, se busca que esta guía sea un «documento práctico», «fácil de leer» y con «mensajes clave».
Vázquez ha hecho un llamamiento a la implicación institucional en la lucha contra estas agresiones. Entre las medidas propuestas, la guía reclama «profundizar en registros homogéneos», establecer protocolos específicos, lanzar campañas de sensibilización para usuarios y pacientes, reforzar los recursos de seguridad, brindar acompañamiento a las víctimas y crear un registro de personas agresoras reincidentes.
Según ha indicado, el perfil de las víctimas suele ser una mujer de Atención Primaria, de entre 35 y 55 años, y la agresión ocurre especialmente en consultas de Atención Primaria, seguida de los servicios extrahospitalarios. El perfil general del agresor es un varón, que suele ser el propio paciente, y la mayoría de las agresiones suelen ser verbales, en forma de insultos y amenazas.
Con el objetivo de presentar esta guía, recoger sugerencias de mejora y explorar vías de colaboración, el Sindicato Médico de Navarra ha solicitado una entrevista institucional con responsables de Salud, responsables sanitarios de los distintos hospitales y Atención Primaria, así como representantes políticos y profesionales. Ya hay agendadas reuniones con la Presidencia del Parlamento, la Consejería de Salud, el Instituto Navarro para la Igualdad y el Colegio de Enfermeras.
