La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha reconocido que gobernar en minoría es «más incómodo», aunque representa un «reto» que añade «un plus de dificultad» a la gestión diaria. Aun así, señala que esta situación permite ejecutar «de forma más fiel» el programa que el PP presentó a las elecciones municipales de 2023.
Ayala se encuentra en esta situación tras la ruptura del pacto con Vox que la llevó a la alcaldía. Este acuerdo, establecido hace dos años y medio, fue «la única opción» de centro-derecha en la ciudad y la única alternativa «viable» según su programa. Las circunstancias políticas han cambiado, y actualmente, Ayala gobierna «sin pacto», lo que le motiva porque le ofrece «mayor libertad» para diseñar las políticas municipales.
En una reciente entrevista, la alcaldesa mencionó que el presupuesto de 2026 se presentará «sin condicionantes de otros socios», por lo que las cuentas reflejarán la ideología del PP, a pesar de la «sobrecarga de trabajo» que supone operar en minoría. Ayala ha mantenido una actitud «abierta y generosa» para alcanzar acuerdos con la oposición, aunque le resulta difícil entender la postura del PSOE al no apoyar los presupuestos, a pesar de la inclusión del «bulevar de la calle Vitoria», considerado su «proyecto estrella» del anterior mandato, en Gamonal.
La alcaldesa defiende que las cuentas de 2026 buscan ser un «proyecto de ciudad amplio», capaz de recoger diversas sensibilidades. Ha intentado confeccionar un «proyecto que no sea político, desde la generosidad», permitiendo que Vox y PSOE introduzcan sus propuestas para lograr al menos la abstención de la oposición.
Proyectos Estratégicos
Una de las prioridades del equipo de Gobierno en el año y medio que queda de mandato es el proyecto ‘Xpande’, que busca peatonalizar la calle Santander y construir un túnel bajo esta vía, además de urbanizar una amplia zona del centro de la ciudad. Sin embargo, no es el único plan que ha presentado Ayala.
Además, se destacan otros ejes de futuro como «la Ciudad del Deporte», incluyendo la remodelación y ampliación del Estadio de El Plantío, la creación de la Facultad de Medicina, el desarrollo de suelo industrial y el parque tecnológico, algunos de estos proyectos gestionados junto a la Junta de Castilla y León, ExpoBurgos y el recinto ferial. También se encuentran el Plan de Talento Joven, viviendas sociales en Gamonal, la nueva ciudad deportiva en la zona oeste donde estaba la antigua CLH, y el Plan de Polígonos Industriales, además de la modernización y digitalización de Aguas de Burgos.
Ayala ha enfatizado que para que las ciudades crezcan deben tener «grandes proyectos y una visión clara» sobre su futuro. En este sentido, ha declarado que Burgos debe apoyarse en sus pilares: cultura, patrimonio e industria, todo enmarcado dentro de un plan de infraestructuras y gestión. Este año se han invertido o están en ejecución 55 millones de euros, con previsiones de alcanzar 60 antes de comienzos de 2026. Estas cifras contrastan con el mejor año del anterior mandato del PSOE, que apenas alcanzó los 15 millones.
ProBurgos
En relación con la candidatura de Burgos a Capital Europea de la Cultura 2031, Ayala ha valorado el «gran trabajo» realizado por la Sociedad de Promoción ProBurgos y sus profesionales. Ha afirmado que, más allá del resultado final, el proceso «ya está sirviendo para consolidar un plan cultural de ciudad» e implica a la ciudadanía, al tejido industrial y al tercer sector. Aunque no se consiga el estatus en 2031, Ayala considera que «la siembra cultural ya es positiva y permanente».
Asimismo, ha destacado la «revolución» en ProBurgos en los últimos dos años, con un incremento del 70% en el número de congresos y una «duplicación de ingresos», junto con la revitalización del Fóro Evolución como espacio cultural y de congresos y la creación del Centro de Interpretación de la Industria. Ayala tomó la «decisión política, arriesgada» de resetear el funcionamiento de ProBurgos «desde cero», ya que no estaba satisfecha con su forma de operar.
La alcaldesa valora como «muy positivo» el trabajo del gerente, Alejandro Sarmiento, quien ha llevado a ProBurgos a logros «inimaginables» hace solo unos años. Respecto a la polémica en torno al Centro de Interpretación del Cid en el Arco de Santa María, una decisión criticada por el sector artístico de la ciudad, Ayala la defiende como parte de una «estrategia de marca ciudad», y ofrece alternativas a los colectivos artísticos afectados, proporcionándoles un espacio privilegiado en el Fóro.
Capital Europea de la Cultura
En el trabajo realizado por el Ayuntamiento y ProBurgos a lo largo de 2025, Ayala ha destacado que el objetivo es «de toda la ciudad». El consenso político y su transversalidad se confirman en la participación de decenas de organizaciones de diversos ámbitos: laboral, cultural, científico, artístico y del tercer sector, que aboga por la atención a personas con capacidades diversas o colectivos en riesgo. Ayala recalca que otras ciudades «miran con envidia» a Burgos por la fortaleza de sus asociaciones, que ayudan a muchas personas con distintos problemas.
La importancia de incluir en este proyecto de ciudad al sector industrial es otro de los aspectos que le preocupa. Ha subrayado que al hablar de la «personalidad de la ciudad» es necesario contemplar la cultura, el patrimonio, la gastronomía y «también la industria», que es el sector más pujante en Burgos, donde la ciudad es líder en Castilla y León y en el norte de España.
Finalmente, Ayala enfatiza la importancia de la participación y el «conocimiento» de los burgaleses en este proyecto, afirmando que «saben que pueden participar» para hacer del mismo algo «más rico y atractivo». Asegura que 2031 «no tiene que ser un objetivo en sí mismo», sino «un proceso, un camino», evidenciado por la «enorme actividad» cultural, festiva y comercial de Burgos en los últimos dos años.
De la mano con la Junta
Por último, Ayala ha agradecido el apoyo de la Junta de Castilla y León y su presidente, Alfonso Fernández Mañueco, a los principales proyectos de la ciudad, especialmente en infraestructuras y vivienda. Sin embargo, ha criticado la «falta de interlocución» con el Gobierno central, afirmando que le gustaría que altos funcionarios como el ministro Óscar Puente y la ministra de Vivienda viniesen a conocer de cerca la pujanza de Burgos y sus proyectos. La regidora ha insistido en que un presidente del Gobierno debe estar en contacto con los alcaldes, quienes son los que mejor conocen las realidades de su territorio.
