La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha presidido este sábado el centenario del Camino Schmid, una emblemática ruta de senderismo que conecta los albergues del Puerto de Navacerrada y el Valle de la Fuenfría, en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Durante el acto, Ayuso reivindicó el «patrimonio natural» que representa tanto para la región como para la vecina Castilla y León.
Acompañada por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, la jefa del Ejecutivo autonómico ha participado en este evento que forma parte del Año del Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. Este programa incluirá más de 50 actividades orientadas a la protección y mejora de los recursos naturales.
«Con él queremos homenajear todo lo que nos une a Castilla y León y a la Comunidad de Madrid, el patrimonio natural que tenemos las dos regiones y el amor por la naturaleza y el senderismo», destacó la presidenta regional.
Además, Ayuso descubrió una placa conmemorativa que recuerda el inicio de la ruta, creada en 1926 gracias al montañero austríaco Eduardo Schmid Weikan. Este acto también contó con la presencia del embajador de Austria en España, Enno Drofenik, y otros miembros del cuerpo diplomático.
Eduardo Schmid Weikan trazó y marcó los 6,5 kilómetros de distancia que unen dos refugios, superando el muro de Siete Picos. Este esfuerzo dio lugar a uno de los primeros itinerarios señalizados en España, permitiendo así el disfrute y la preservación de la riqueza natural de la región.
El interés por esta práctica deportiva comenzó a principios del siglo XX, impulsada por las primeras sociedades montañeras como el Twenty Club (1907) y Peñalara: Los Doce Amigos (1912), que sentaron las bases de la Real Sociedad de Alpinismo Peñalara. A día de hoy, esta zona se ha convertido en uno de los espacios naturales más importantes de la Península Ibérica, que es recorrida por unas 80.000 personas al año.
Desde la Comunidad de Madrid se subraya el trabajo realizado para preservar la biodiversidad, así como los valores naturales y culturales que aporta la región a los 34 municipios situados en la Zona Periférica de Protección del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama (PNSG), asegurando así que este patrimonio se transmita a las futuras generaciones.
Para mantener y mejorar la senda, expertos del Ejecutivo regional realizan tareas periódicas de desbroce, poda, retirada de obstáculos y reparación de daños por erosión. Además, se han mejorado los sistemas de drenaje mediante cunetas y canalizaciones, y se han instalado escalones en las pendientes para facilitar el paso, así como restaurado la fuente Antón Ruiz Velasco.
Alto valor ecológico y variada fauna
La senda atraviesa un área protegida de alto valor ecológico en la ladera norte de Siete Picos, situada entre Madrid y Segovia. Este macizo granítico alberga pinos silvestres, matorrales, pastizales de montaña y superficies rocosas. Desde este punto, se adentra en Collado Ventoso, descendiendo hacia Los Corralillos, donde se puede observar una rica representación de pinares naturales y matorrales de alta montaña mediterránea, que constituyen comunidades vegetales exclusivas de la Sierra de Guadarrama.
El entorno también ofrece una fauna variada, destacando una alta densidad de corzos, nidos de buitre negro, zorros, así como la presencia de tejones y ginetas en las laderas bajas. Además, en 2025 se creó, dentro de la Red Oficial de Itinerarios (ROI), la ROI 06 Camino Schmid, que conecta el Puerto de la Fuenfría y Collado Ventoso, y tiene un carácter circular, abarcando gran parte de la senda Schmid.
El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, cuya ampliación en un 4,7% de superficie (1.601 hectáreas) fue aprobada recientemente por el Consejo de Ministros a petición del Ejecutivo regional, cuenta con siete senderos autoguiados y señalizados de diferentes duraciones y dificultades, adaptados a todos los niveles y que permiten descubrir la diversidad de ecosistemas y paisajes que ofrece la sierra.
