
Díaz, Collboni y Hernández presiden la inauguración del pabellón.
GUADALAJARA (MÉXICO), 29 (EUROPA PRESS)
Barcelona ha abierto este sábado su pabellón en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), donde es invitada de honor este año. Esta instalación, inspirada en las plazas porticadas, busca «sorprender al mundo» y se convierte en la puerta de entrada al evento.
La inauguración contó con la presencia de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y la consellera de Cultura de la Generalitat, Sònia Hernández. También estuvieron presentes el presidente de la FIL, José Trinidad Padilla López; la directora general de la FIL, Marisol Schulz; la rectora de la Universidad de Guadalajara, Karla Alejandrina Planter; y la comisaria del programa de Barcelona, Anna Guitart.
En su discurso, la vicepresidenta Yolanda Díaz afirmó que la presencia de la capital catalana en la FIL representa la «merecida consagración» de la Barcelona literaria, y subrayó la acogida de México a España, especialmente en los momentos oscuros de la historia.
Díaz destacó que el vínculo literario de Barcelona es «inabarcable», y se preguntó cómo sería la ciudad sin los antihéroes de Juan Marsé, las narraciones de Quim Monzó, las crónicas de Manuel Vázquez Montalbán o la perspectiva feminista de Montserrat Roig. Asimismo, enfatizó el hecho de que Barcelona es reconocida como ciudad literaria por la UNESCO, lo que refleja su relevancia actual y su «futuro brillante».
«APROVECHAR LA OPORTUNIDAD»
El alcalde Jaume Collboni expresó su entusiasmo por el sueño de que Barcelona sea la invitada de honor en la FIL, afirmando que el pabellón es un guiño a la arquitectura de la ciudad para que los visitantes puedan trasladarse a ella. Recalcó que la ciudad desea «aprovechar la oportunidad y sorprender al mundo».
Collboni reivindicó que Barcelona tiene en los libros «un escudo contra la intolerancia» y un refugio seguro, argumentando que las sociedades que avanzan son aquellas que fomentan la lectura.
La consellera de Cultura, Sònia Hernández, afirmó que la presencia de Barcelona como invitada en la FIL es un testimonio del buen estado de la literatura catalana y del sector editorial, considerando que es «una oportunidad única» para proyectar a los autores en Latinoamérica.
1.183 METROS CUADRADOS
Con una superficie de 1.183 metros cuadrados, el pabellón ha sido diseñado por el despacho de arquitectura Fàbric y Santiago de León. Se concibe como una gran plaza que reivindica el espacio público barcelonés, evocando lugares emblemáticos como la Plaza Reial de Barcelona.
La estructura se organiza alrededor de fachadas porticadas e incluye elementos simbólicos como bancos, árboles, farolas y paradas temporales que buscan recrear una atmósfera urbana.
El pabellón cuenta con dos espacios principales: un auditorio con capacidad para 120 personas, que albergará parte de la programación literaria y profesional de Barcelona, y una librería que dispone de 10.000 libros vinculados a la ciudad, ya sea por temática, autoría o edición.
