La empresa biotecnológica Bioo, reconocida por el Parlamento Europeo como la empresa más innovadora de Europa en 2018, prevé quintuplicar su facturación en 2025, pasando de 3,5 millones de euros en 2024 a 20 millones. Este crecimiento está basado en sus rondas de financiación y estrategias que utilizan plantas para generar energía en entornos urbanos.
Desde 2015, su objetivo es transformar los ecosistemas urbanos mezclando tecnología y naturaleza. Las zonas verdes distribuidas en edificios, barrios y ciudades de todo el mundo no solo deben tener una función ornamental o de limpieza del aire, sino que también deben generar un retorno económico y energía.
“Queremos pasar de un modelo de ciudades de hormigón a entornos urbanos simbióticos con la naturaleza, crear mundos parecidos a los de Avatar”, explica en una entrevista Pablo Vidarte, fundador y CEO de Bioo.
Con sede en Viladecans (Barcelona), Bioo cuenta desde octubre con una filial en Arabia Saudí, y planea abrir otras en Hong Kong, India y Estados Unidos. Para apoyar esta expansión, la empresa ha lanzado una campaña de financiación de 500.000 euros a través de la plataforma de inversión sostenible Goparity.
Bioo ha desarrollado proyectos en edificios, parques y barrios de Barcelona, Ibiza, Málaga, Reino Unido, Arabia Saudí, Argelia, China, Alemania, Emiratos Árabes, Estados Unidos y Taiwán. Sus próximos pasos se centran en desplegar su tecnología en ciudades enteras, un objetivo previsto para aproximadamente 2030.
«HABLAR EL LENGUAJE DE LAS PLANTAS»
Vidarte destaca que una de las estrategias de Bioo es crear un sistema que actúe como diccionario para hablar el lenguaje de las plantas a través de sus ondas. Un ejemplo de esta innovación son los Bioo Panels, que utilizan microorganismos del suelo para descomponer materia orgánica, generando electrones e iones de hidrógeno. También cuentan con plantas bioluminiscentes, conocidas como Bioo Lumina, que incorporan compuestos fosforescentes biocompatibles que crecen junto a las plantas a lo largo de su vida.
Por otro lado, los Bioo Switch permiten que las plantas actúen como interruptores naturales al captar cambios en frecuencias, que son convertidos en un voltaje al recibir contacto humano.
De cara al futuro, Vidarte contempla que las transformaciones que propone la biotecnología de Bioo también se apliquen al ámbito agrícola, afectando directamente operaciones relacionadas con el uso del agua y de fertilizantes.
