València, 19 de septiembre (EUROPA PRESS) – La Fundación Bioparc ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para reforzar la conservación de especies autóctonas, comenzando por la repoblación del área periurbana de València con la lechuza común (Tyto alba), una especie que ha sido declarada «vulnerable» a la extinción.
Después de meses de preparación y la construcción de instalaciones específicas, Bioparc Valencia ha recibido cinco parejas de lechuzas para iniciar este proceso rehabilitador. Esta acción se da en un contexto donde la población de esta ave ha tenido un notable retroceso poblacional en los últimos años, siendo incluida en 2022 en el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazada.
Para llevar a cabo esta reintroducción, el personal de Bioparc se desplazó al centro Tierra Rapaz en La Rioja, que ha colaborado totalmente al facilitar que los ejemplares pudieran ser trasladados a València. Esta colaboración ha permitido un intercambio de conocimientos entre ambos equipos profesionales, garantizando así una adaptación adecuada de las aves en sus nuevos hábitats.
En estos primeros días, los ejemplares están aclimatándose a su nuevo entorno de manera favorable, supervisados por el personal de Bioparc que ha dispuesto núcleos de cría en condiciones óptimas a fin de asegurar su bienestar y favorecer la llegada de los esperados polluelos.
Características de la lechuza común
La lechuza común se distingue por su característico disco facial blanco con forma de corazón, lo que la hace especialmente bella. Esta rapaz nocturna tiene cualidades extraordinarias, como su vista y oído excepcionales, así como una estructura de plumaje que le permite volar de manera notablemente silenciosa. La lechuza adulta consume aproximadamente 1.000 roedores al año, lo que equivale a tres ratones diarios; así, una pareja reproductora puede eliminar más de 3.000 roedores anualmente.
La importancia ecológica de las lechuzas es inmensa, ya que son considerados los mejores raticidas naturales. Su presencia indica la calidad ambiental, siendo muy sensibles a los pesticidas, la contaminación y la pérdida de hábitat. A pesar de su rol crucial, las lechuzas enfrentan numerosas amenazas, que incluyen la transformación del medio agrario, el aumento de biocidas, la escasez de lugares adecuados para anidar y el tráfico rodado, además de la contaminación lumínica.
Este proyecto de recuperación es esencial no solo para aumentar la población de lechuzas en la zona, sino también para concienciar a la comunidad sobre la importancia de estas aves en el ecosistema y los desafíos que enfrentan para su supervivencia.
