PAMPLONA, 22 Ago. (EUROPA PRESS) – Los efectivos de Bomberos de Navarra que están desplegados en León en las tareas de extinción de incendios están intentando que el fuego al que han sido asignados no se propague a otros valles. Sin embargo, enfrentan «dificultades» debido al terreno complicado, según ha explicado Jon Diez de Ure, sargento del Área Forestal del Servicio de Bomberos de Navarra.
Este viernes ha llegado a León un grupo de 23 efectivos de Bomberos de la Comunidad foral para relevar a los 24 compañeros que han estado trabajando en la zona desde este pasado martes.
Condiciones difíciles en el terreno
Jon Díez de Ure ha señalado que se encuentran en el norte de León, en la comarca del Bierzo. «El incendio en el que nos han puesto a trabajar es un incendio de bastante extensión, de unas 10.000 a 15.000 hectáreas. El terreno en el que se está desarrollando este incendio es bastante complicado, con grandes extensiones, grandes laderas, muy empinadas, además con mucho desnivel, y con muchísima vegetación, que está muy seca y arde con facilidad», ha detallado.
El sargento ha apuntado que «la función que nos han pedido que hagamos es intentar evitar que este incendio se propague de ladera en ladera hacia otros valles, y de esta manera evitar que se siga haciendo más grande».
Dificultades en el trabajo de extinción
Sin embargo, Jon Díez de Ure ha señalado que «estamos encontrando bastantes dificultades, visto el terreno, porque tenemos dificultades para entrar con nuestros vehículos». Esta situación les impide trabajar con instalaciones de agua y por lo tanto se ven obligados a utilizar herramientas manuales y a hacer uso de fuego técnico, lo que complica las maniobras y aumenta el riesgo en las operaciones.
La situación refleja el arduo trabajo de los bomberos en condiciones desfavorables, destacando la importancia de su labor en la protección de los valles y comunidades cercanas al incendio.
