BRUSELAS, 16 sep. (EUROPA PRESS) – La Comisión Europea ha defendido este martes el derecho de las federaciones deportivas y culturales a decidir «sin discriminación indebida» quiénes participan en sus competiciones. Esto implica que no promueve ninguna iniciativa para un posible boicot a las entidades israelíes en citas internacionales, una propuesta planteada el lunes por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
La portavoz comunitaria de Cultura y Deportes, Eva Hrncirova, afirmó: «Respetamos el derecho de las federaciones deportivas y las organizaciones culturales a decidir sobre la composición de los participantes». Agregó que tales decisiones deben basarse en «criterios objetivos y transparentes» y «sin discriminación indebida».
Por consiguiente, la portavoz indicó que el Ejecutivo comunitario «no tomará ninguna iniciativa» en respuesta a la propuesta de Sánchez sobre la posible exclusión de los equipos israelíes, aclarando que «son las federaciones las que deben decidir» en cada situación.
Además, reafirmó el apoyo de Bruselas a la «inclusión» en eventos deportivos y culturales, y subrayó que «los valores europeos siempre deben ser respetados» tanto en el ámbito cultural como en el deportivo.
Fuentes europeas han recordado que las competencias en materia de deportes y cultura recaen sobre los Estados miembros, por lo que la Comisión no tiene la autoridad para promover cambios legislativos ni para interferir en las decisiones de cada país.
El papel de las instituciones europeas se centra en «apoyar, coordinar o complementar» la acción de los Estados, ya que la «autonomía» de las federaciones es un elemento central del modelo deportivo europeo.
Condena por la cancelación del concierto de un director de orquesta israelí
A pesar de que la Comisión no se ha pronunciado sobre la suspensión de la última etapa de la Vuelta Ciclista a España, tras las protestas pro palestinas que critican el genocidio en Gaza por parte del Gobierno israelí, sí lo ha hecho a través de dos comisarios en relación a la cancelación del concierto de la orquesta filarmónica de Múnich en un festival en Gante (Bélgica). Esta cancelación se debió a que su director, el israelí Lahav Shani, no había condenado públicamente el genocidio.
El comisario de Cultura y Deportes, Glenn Micallef, advirtió en un mensaje en redes sociales que «cancelar la aparición de un artista en un concierto basándose únicamente en sus creencias religiosas o nacionalidad es un error». Por su parte, el comisario de Interior, Magnus Brunner, expresó estar «profundamente preocupado» por dicha cancelación e indicó que había solicitado al Coordinador de la UE en la lucha contra el antisemitismo que contactara a las autoridades y organizadores para «garantizar que esto no vuelva a ocurrir».
