TOLEDO, 2 Oct. (EUROPA PRESS) – El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reclamado un marco de financiación «realista y flexible» que tenga en cuenta la «singularidad» de la región de cara al nuevo Plan Estatal de Vivienda (PEV). Así lo ha manifestado la directora general de Vivienda, Salu García Alfaro, quien ha participado en la Conferencia Sectorial de Vivienda y Agenda Urbana celebrada en el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, según ha informado la Junta en nota de prensa.
Objetivos compartidos y necesidad de flexibilidad
García Alfaro ha señalado que «Castilla-La Mancha comparte los objetivos del nuevo Plan Estatal de Vivienda, ya que queremos más vivienda protegida, un parque residencial de mayor calidad y que las familias hagan un menor esfuerzo para acceder a ella». Sin embargo, ha añadido que «para que esto sea posible necesitamos un marco de financiación realista y flexible, que tenga en cuenta la singularidad de nuestra región y que no imponga un esfuerzo desproporcionado a nuestras cuentas públicas».
Incremento significativo de la aportación
La directora ha destacado que «el borrador actual del PEV plantea que Castilla-La Mancha incremente su aportación en un 658 por ciento respecto al plan anterior; es por ello que Castilla-La Mancha ha hecho alegaciones para que se tengan en cuenta y se trabaje en ese Plan Estatal para los próximos años».
Alegaciones y propuestas de mejora
En este contexto, García Alfaro ha explicado que desde el Gobierno regional se han presentado alegaciones en las que destacan la necesidad de «reconocer dentro del Plan el esfuerzo económico que ya estamos realizando y que vamos a poner en marcha desde la Comunidad Autónoma con otros programas y fondos, como los europeos Feder, que financian tanto la construcción de vivienda protegida como la rehabilitación de viviendas».
Además, ha solicitado que «el reparto de fondos no sea rígido», dado que el Plan estipula que un 40 por ciento vaya a la construcción de vivienda social, un 30 por ciento a rehabilitación y accesibilidad, y otro 30 por ciento al acceso a la vivienda. Por esta razón, la propuesta es que esos porcentajes puedan adaptarse, considerando que Castilla-La Mancha es una región eminentemente rural, enfrentando desafíos como la despoblación y un parque de viviendas envejecido, situaciones que difieren de las de comunidades más urbanas o industrializadas.
Costes de gestión y propuestas fundamentales
García Alfaro ha solicitado que «el nuevo Plan contemple los costes de gestión derivados de este esfuerzo presupuestario» y ha propuesto que hasta un 3,5 por ciento de la aportación autonómica sea destinado a personal y herramientas informáticas necesarias para gestionar las ayudas.
Finalmente, la directora general de Vivienda ha enumerado tres propuestas clave: «Crear una línea específica de ayudas para la urbanización de suelo destinado a vivienda protegida, un paso imprescindible para aumentar la oferta; incluir de forma expresa las actuaciones de rehabilitación y vivienda social ya en marcha en el marco del Plan de Recuperación, que por motivos administrativos no pueden cargarse al PRTR; y garantizar la continuidad de las oficinas de rehabilitación que se pusieron en marcha con fondos europeos y han demostrado su eficacia en la gestión, el asesoramiento a los ciudadanos y la tramitación de ayudas».
Conclusión
En definitiva, «Castilla-La Mancha no está pidiendo ningún tipo de privilegio, simplemente consideramos que para que el Plan estatal siga su curso y se siga trabajando en los próximos meses, es necesario que en el Plan Estatal se tenga en cuenta una serie de aportaciones que estamos haciendo con el objetivo de que tenga un marco financiero coherente y realista, que reconozca el esfuerzo que ya estamos haciendo tanto en materia de rehabilitación como de construcción para conseguir la finalidad última que es que haya más vivienda de calidad y que no le suponga un gran esfuerzo a las familias», ha asegurado García Alfaro.
