La sala Pintores 10 de Cáceres presenta una nueva exposición del programa ‘Hablan nuestros documentos’, que organiza el Archivo de la Diputación de Cáceres. Esta muestra pone en relieve una serie de documentos antiguos que ilustran los métodos que las diferentes sociedades han utilizado a lo largo de la historia para garantizar la autenticidad de los escritos.
El título de esta edición es ‘En testimonio de verdad’, una fórmula que durante siglos emplearon escribanos y notarios para cerrar y validar escrituras. Junto a su firma, como explica Montaña Paredes, responsable del Archivo y Biblioteca de la institución provincial, se incorporaba un signo personal, a menudo complejo y difícil de falsificar, acompañado de expresiones como «He aquí este mío signo natal en testimonio de verdad».
Esta declaración, que confería fe pública al documento, inspira la actual exposición, que alcanza su edición número 32 dentro del programa ‘Hablan nuestros documentos’. La muestra presenta una selección de documentos y piezas que ilustran los distintos modos que las sociedades han ideado para garantizar la autenticidad de lo que se escribe. A través de paneles explicativos y ejemplos originales, los visitantes podrán recorrer un amplio arco histórico que va desde los primeros sistemas de sellado en Oriente Próximo hasta las actuales firmas electrónicas y certificados digitales.
A lo largo de los siglos, han coexistido y evolucionado procedimientos como los sellos cilíndricos mesopotámicos, que funcionaban como una «firma» única e irrepetible; los anillos sigilares de Grecia y Roma, cargados de simbolismo y autoridad; los sellos de cera medievales, utilizados por reyes, concejos, obispos y corporaciones; y las rúbricas y signos notariales, verdaderas marcas de identidad profesional destinadas a prevenir fraudes.
También se pueden apreciar métodos como el papel sellado y las pólizas fiscales, que desde la Edad Moderna unieron autenticación y control impositivo; la mecanización de la autenticación en los siglos XIX y XX, con sellos de caucho, timbres y estampaciones en seco, y la llegada del entorno digital, que reemplaza la materialidad del sello por claves criptográficas y sistemas electrónicos de validación.
La muestra subraya una conclusión fundamental: «toda sociedad ha necesitado distinguir lo auténtico de lo falso, y esa búsqueda ha dado lugar a una gran diversidad de métodos, materiales y símbolos», indica Montaña Paredes. «Si algo demuestra este recorrido, es que la autenticación documental no es un detalle accesorio, sino un elemento fundamental de la cultura escrita». Desde la arcilla mesopotámica hasta la nube digital, las sociedades han inventado métodos para diferenciar lo verdadero de lo falso, lo legítimo de lo apócrifo.
SIGNOS PROPIOS EN CADA ÉPOCA
A lo largo del tiempo, cada época ha dejado sus propios signos: improntas, cera, papel timbrado, rúbricas, sellos de tinta o certificados digitales. Todos ellos conforman una rica historia en la que se entrelazan derecho, poder y confianza.
Los materiales expuestos abarcan más de cuatro siglos de historia y muestran una amplia variedad de técnicas y soportes. Por ejemplo, se puede ver un Censo de heredad con signo y fórmula notarial de 1614, donde se observa la fórmula notarial que da origen al título; una Credencial del conde de Falkenstein al obispo de Plasencia, del año 1676; así como un conjunto de ocho sellos de placa y oblea pertenecientes a autoridades civiles, eclesiásticas y nobiliarias.
Entre los sellos expuestos se encuentran los de figuras como el ministro provincial de San Gabriel, el Conde de la Oliva, el Marqués de Astorga y el obispo de Plasencia, lo que muestra la variedad y riqueza formal del sello como instrumento de legitimación. También destaca una copia auténtica de 2025 de un informe con firma electrónica y CSV, exponente contemporáneo de la firma electrónica avanzada y el Código Seguro de Verificación, que cierra el recorrido mostrando la transición definitiva hacia la autenticación digital.
La exposición permanecerá abierta al público en el Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres hasta finales del mes de enero, reafirmando el compromiso de la institución con la difusión del patrimonio documental y el acercamiento de la historia administrativa de la provincia a la ciudadanía.
