
BARCELONA, 5 de mayo. (EUROPA PRESS) – La Cámara de Barcelona ha revisado a la baja la previsión de crecimiento del PIB de Catalunya en 2026, situándola en el 2,2%. Además, la inflación ha sido ajustada al alza en un punto, alcanzando el 3%, todo ello debido al impacto de la guerra en Oriente Medio y sus repercusiones económicas.
Joan Ramon Rovira, jefe del Gabinete de Estudios Económicos, y Josep Santacreu, presidente de la Cámara, presentaron este martes el Informe trimestral de coyuntura económica catalana. El informe, elaborado en colaboración con el AQR-Lab de la Universidad de Barcelona, muestra también un decrecimiento en las previsiones de 2027, con un aumento del PIB proyectado en el 1,7%.
El cierre del canal de Ormuz ha generado un incremento en los precios de la energía, posicionando la inflación interanual de marzo en el 3,1%. Se advierte que, si el conflicto en Irán se prolonga, la situación podría agravarse, llevando la inflación a niveles entre el 4% y el 5%, mientras que el PIB podría aumentar entre un 1,4% y un 1,6% en 2026.
Santacreu ha indicado que, aunque hay un repunte moderado en los precios del petróleo y del gas, Catalunya se encuentra en una situación más favorable que otros lugares del mundo, gracias a su menor dependencia energética, el crecimiento de las energías renovables, y un uso relativamente alto de energía nuclear. Esto proporciona cierta tranquilidad ante la crisis.
El estudio también prevé que el impacto de la guerra en Oriente Medio será considerablemente menor que el observado durante la guerra de Ucrania, que llevó la inflación al 10%, el nivel más alto en la historia reciente.
La Cámara destaca que la anticipación de los mercados a una probable subida de tipos ha hecho que el euríbor se dispare hasta el 2,75%, lo que potencialmente reducirá el poder adquisitivo de los hogares catalanes.
A pesar de estos desafíos, Santacreu ha expresado su confianza en que la economía catalana tiene la capacidad para resistir y avanzar. Rovira ha señalado que el consumo interno será el motor que impulse a Catalunya, mientras persista la cuestión energética. Los datos actuales muestran un crecimiento moderado en la ocupación y una tasa de ahorro elevada entre los hogares catalanes.
EXPORTACIONES Y TURISMO
El informe también resalta una caída en las exportaciones desde principios de año. Rovira ha explicado que este descenso podría acentuarse, ya que las empresas enfrentarían una presión adicional por el aumento de los costos del petróleo y una demanda internacional más débil.
Sin embargo, Santacreu ha indicado que la exposición directa de Catalunya a los mercados de Oriente Medio es muy limitada, con solo un 2,5% del total de exportaciones dirigido a esta región. Aun así, se reconoce que ello puede influir en los precios y la competitividad de los productos exportados.
En cuanto al sector turístico, la Cámara observa un crecimiento moderado que podría beneficiarse de las tensiones en otros mercados competidores, siempre que no haya limitaciones en la actividad aérea, como la escasez de queroseno o una reducción excesiva en la demanda debido a los mayores precios del transporte.
EMPLEO
El informe también subraya que los sectores de mayor valor añadido, como la informática y la comunicación, son los que más han incrementado el empleo, con un crecimiento del 7,7%. En contraste, la hostelería crece un 1,4% y el comercio presenta una caída del 0,3%.
Rovira ha reiterado que la brecha de productividad de Catalunya, comparada con otros países europeos, afecta a todos los sectores económicos. Por ello, la Cámara ha solicitado la implementación de políticas económicas que favorezcan la productividad, enfocándose en la dimensión empresarial, la inversión en infraestructuras, la formación, la investigación y el desarrollo, así como en el marco institucional.
Ante la reciente alza en los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), Rovira ha enfatizado que no se trata de una tendencia general y ha destacado la evolución positiva del empleo actual.
