El presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, ha visitado hoy, 27 de febrero, junto a la consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noemí Manzanos, el avance de las obras del nuevo Laboratorio Regional en la Finca La Grajera. Este proyecto cuenta con una inversión de 17.036.146,88 euros y tiene como objetivo consolidar este espacio como un centro multidisciplinar de referencia en los ámbitos agroalimentario, sanitario y medioambiental, incorporando tecnología de última generación y criterios bioclimáticos.
Durante la visita, Capellán destacó la importancia de estas obras como un impulso hacia la modernización de infraestructuras críticas. “Hemos tenido que esperar hasta 2024 para licitar un proyecto ambicioso que permita a La Rioja contar con laboratorios modernos que se merece y necesita”, afirmó. Destacó el balance entre la tradición agrícola de la región y su futuro, enfatizando la necesidad de laboratorios y análisis que respalden la actividad agroalimentaria.
Esta actuación reafirma el compromiso del Ejecutivo autonómico para dotar a la Comunidad de infraestructuras científicas y técnicas avanzadas, que mejoren la calidad agroalimentaria, la seguridad sanitaria y la protección medioambiental, fortaleciendo el papel del Laboratorio Regional como herramienta clave en el desarrollo del sector primario y agroindustrial riojano.
Las obras, que iniciaron en abril de 2025 y cuya finalización se prevé para 2027, permitirán contar con un laboratorio moderno de 7.937,03 metros cuadrados útiles y 8.665,99 metros cuadrados construidos. De estos, 6.550,52 metros cuadrados estarán destinados a espacios de laboratorio, duplicando la superficie actual, y 1.386,51 metros cuadrados se destinarán al aparcamiento.
Un proyecto estratégico para reforzar los servicios públicos
El nuevo edificio responde a la necesidad de actualizar y ampliar las instalaciones del Laboratorio Regional, que hasta ahora se ubicaba en un inmueble construido en la década de los 80. Con un equipo de 40 técnicos, este laboratorio realiza alrededor de 150.000 determinaciones anuales en los ámbitos agroalimentario, sanitario y medioambiental.
El centro está adscrito a la Dirección General de Desarrollo Rural y desarrolla su actividad en las áreas de Agricultura y Alimentación, Salud y Consumo, y Medio Ambiente. Entre los principales productos analizados se encuentran aguas, alimentos, muestras de origen animal, material vegetal, suelos, fertilizantes, lodos y piensos.
La nueva infraestructura permitirá mejorar la capacidad de diagnóstico y análisis, reforzando la seguridad laboral y adaptando las instalaciones a los requisitos científicos actuales, consolidando así al Laboratorio Regional como un centro multidisciplinar de referencia.
Instalaciones especializadas y máxima seguridad
El nuevo edificio se organiza en tres plantas sobre rasante y un semisótano técnico, adaptándose a la topografía de la parcela y minimizando su impacto visual en el entorno natural de La Grajera. En la planta baja se ubicarán los laboratorios de Biología (Vegetal, Alimentaria, Pecuaria y Especial); en la primera planta, los laboratorios de Química Alimentaria y de Producción; y en la segunda planta, el laboratorio de Química de Residuos. Además, contará con un laboratorio de contención biológica P3, diseñado para operar con agentes patógenos peligrosos con todas las garantías de seguridad.
El proyecto incluye tres accesos diferenciados por razones de funcionalidad y seguridad: un acceso principal para personal y recepción de muestras; otro específico para productos químicos y muestras voluminosas; y un acceso exclusivo para el área de Biología, destinado a la gestión de muestras potencialmente contaminadas. Asimismo, contará con ascensor adaptado, montacargas para equipos, núcleos de evacuación independientes, espacios técnicos específicos, y un volumen adosado para el suministro de gases técnicos como oxígeno, argón, hidrógeno o nitrógeno.
Edificio inteligente y sostenible
El nuevo Laboratorio Regional ha sido diseñado bajo criterios bioclimáticos y de eficiencia energética. Incluirá una instalación fotovoltaica con 200 paneles solares y una potencia total de 88 kW pico, generando aproximadamente 96.645 kWh anuales para el autoconsumo del edificio. También contará con un sistema de aerotermia de alta eficiencia para la producción de agua caliente sanitaria, un depósito de aguas pluviales de aproximadamente 60 metros cúbicos para riego, iluminación LED con regulación automática y detectores de presencia, así como un sistema integral de control y monitorización que facilitará la gestión inteligente de las instalaciones mediante tecnología Smart Building y sistemas de medición avanzada de consumos.
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