La Policía Nacional ha detenido en Casarrubios del Monte (Toledo) a un fugitivo que se había escapado de la prisión de Villanubla en Valladolid el pasado mes de febrero. Este individuo logró eludir la seguridad penitenciaria oculto en un voluminoso petate y con la colaboración de otros reclusos que fueron excarcelados ese mismo día. La detención puso fin a casi ocho meses en fuga, siendo localizado en un restaurante, donde se encontraba comiendo con varias personas.
La investigación fue llevada a cabo por agentes de Udyco Central de la Comisaría General de Policía Judicial y de Policía Judicial de la Comisaría de Plasencia, quienes aportaron información clave que permitió localizar a A.B.M., el encarcelado que se había fugado cuando estuvo cumpliendo una pena de 28 años de prisión por delitos relacionados con el tráfico de drogas y el blanqueo de capitales.
Fuentes consultadas durante la investigación confirmaron que el fugitivo, de 48 años de edad, tenía vínculos con una organización criminal conocida como los Hilarios de Plasencia, lo que destacó la importancia de la información proporcionada por los agentes de Policía Judicial de la provincia de Cáceres.
Las pesquisas permitieron comprobar, tras diversas vigilancias y seguimientos realizados el pasado martes, que el detenido había quedado en un restaurante de Casarrubios del Monte con varias personas. Una vez confirmado su paradero, se procedió a su inmediata detención.
Desde el 14 de febrero, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado estaban al tanto de la fuga de este recluso del centro penitenciario de Valladolid, lo que llevó a la detención de otros internos por un delito de quebrantamiento de condena como cooperadores necesarios.
Las imágenes de seguridad desvelaron que el fugitivo había eludido los controles internos de la prisión siendo trasladado oculto en un bulto cargado en un carro portaequipaje, con la ayuda de otros internos que habían sido liberados ese mismo día. Posteriormente a la fuga, el director de Villanubla fue relevado de su puesto.
Vigilancias y Seguimientos a su Entorno
Los agentes de la Policía estaban tras la pista del fugitivo desde hacía varias semanas, dada su consideración como uno de los cabecillas de una potente organización criminal dedicada al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales. Además, tenía una requisitoria pendiente por parte de la Audiencia Provincial de Cáceres por falsedad documental, según ha informado la Policía Nacional.
A lo largo de semanas, las unidades policiales llevaron a cabo una serie de gestiones de investigación, vigilancias y seguimientos a personas en la localidad de Plasencia, varias de las cuales eran familiares del fugitivo, sospechosas de ayudarle a evadir la acción de la justicia y continuar delinquiendo, además de proporcionarle sustento.
Al ser identificado, el prófugo mostró a los agentes un carné de conducir manipulado que, aunque tenía su fotografía, contenía datos que pertenecían a un familiar, intentando engañar a los investigadores. En el transcurso de la operación, fue detenido un segundo hombre, de 26 años, como presunto autor de un delito de encubrimiento.
Ambos detenidos fueron trasladados, con autorización judicial, a la Comisaría de Plasencia. El operativo contó con la participación de unidades de la brigada local de policía judicial de Plasencia, el Grupo de localización de fugitivos de la Comisaría General de Policía Judicial y la brigada provincial de policía judicial de Sevilla.
