La Policía Nacional ha detenido en la Región de Murcia a 83 personas, la mayoría de nacionalidad española, en una operación que ha durado un año y que ha desarticulado una organización criminal dedicada al narcotráfico en el Levante español. Esta operación se ha saldado con el hallazgo del primer cultivo de opio ilícito en España.
Como resultado de la operación, se realizaron un total de 27 entradas y registros, incautándose más de 34 kilos de cocaína, 8 kilos de cocaína rosa, 8 kilos de sustancias de corte, 100.000 pastillas de éxtasis, más de 500 plantas de adormidera (opio), 3 kilos de metanfetaminas, y diferentes cantidades de heroína, hachís y marihuana. También se encontraron un arma de fuego corta y cinco armas de guerra simuladas que habrían sido utilizadas en vuelcos de droga entre narcotraficantes.
El delegado del Gobierno, Francisco Lucas, explicó en rueda de prensa que esta investigación comenzó en mayo de 2024 tras la denuncia de un robo con violencia e intimidación a una señora mayor y a su hijo con discapacidad en Isso, en la provincia de Albacete. A raíz de este robo, la Policía Nacional localizó a un ciudadano checo que estaba fichado por dedicarse al tráfico y al ‘vuelco’ de drogas y que estaba vinculado con otro robo con fuerza en Lomas del Rame, en Los Alcázares.
Descubrimiento del primer cultivo de opio ilícito en España
La siguiente fase de la operación llevó a los agentes a descubrir el primer cultivo de opio ilícito hallado en España, relacionado con la red criminal, en una finca aislada en El Beal, Cartagena. Este cultivo abastecía de heroína a los puntos de venta y consumo de estupefacientes y proveía de millones de semillas de planta adormidera a la organización para poder ampliar los cultivos.
A través de las redes de contacto de los implicados, se interceptó en junio en Murcia un vehículo que ocultaba cocaína en su interior. En este caso, se detuvieron a 10 personas. Entre lo hallado en el vehículo y las entradas y registros de las viviendas de los implicados, se localizaron 24 kilos de cocaína, 8 kilos de sustancia de corte, marihuana, hachís, un arma corta y 5 armas de guerra simuladas, además de material utilizado para cometer robos de droga entre narcotraficantes.
La última fase se desarrolló en julio en La Unión y Cartagena y se centró en el desmantelamiento de importantes puntos negros de venta de estupefacientes. En esta etapa, se intervinieron casi 8 kilos de cocaína rosa o TUSI, diferentes cantidades de cocaína, marihuana, hachís y heroína, pastillas de éxtasis, una máquina tabletadora de pastillas y una impresora 3D que estaban destinadas a la preparación de un laboratorio clandestino de drogas de síntesis, culminando con un total de 13 registros domiciliarios y 32 detenidos.
El jefe superior de la Policía Nacional, Ignacio del Olmo, apuntó que «era como si se hubieran especializado en determinadas actividades, unos se dedicaban a los ‘vuelcos’, otros al cultivo de opio». Había, según ha apuntado, distintos grupos: «uno que iba a montar un laboratorio y los escalones finales, en Lo Campano y La Unión, que se dedicaban a la distribución de grandes cantidades».
El destino de la droga estaba destinado al territorio nacional, concretamente a la zona del Levante, pero la Policía Nacional cree que es posible que la sustancia que se iba a generar en el laboratorio hubiera podido ir fuera. En los meses de agosto y septiembre, se han ido citando a los involucrados en la sede policial para tomar sus declaraciones.
En esta operación, denominada Wendy, la Policía Nacional ha colaborado con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Murcia, la Comisaría General de la Policía Judicial y la Udyco.
