VALLADOLID, 1 Ene. (EUROPA PRESS) – El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha defendido el entendimiento con Vox en el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de la ciudad, basado en la búsqueda de acuerdos y consensos. Carnero considera que ambas formaciones recibieron, en las elecciones de mayo de 2023, el «mandato de los ciudadanos» para asegurar que «en Valladolid no hubiera más Sanchismo».
Así lo ha expresado Carnero en una entrevista en la que ha hecho balance de su gestión y la de su equipo en el año 2025, que ha concluido con la aprobación, pocos días antes de diciembre, de los terceros presupuestos municipales, apoyados por el Partido Popular y Vox.
«Hay mucha gente que me pregunta y dice, oye, ¿cómo consigues tener presupuesto en Valladolid y no se tiene en otros sitios?», ha enfatizado Carnero, quien ha destacado que en un gobierno en coalición se debe gestionar «de manera dialogada, sabiendo que hay que alcanzar acuerdos y consensos». Esta filosofía ha motivado a su equipo de Gobierno y ha facilitado la reciente aprobación del tercer presupuesto del Ayuntamiento con PP y Vox al frente.
Además, Carnero ha señalado que «siempre» deben tener en cuenta el «mandato» que los vallisoletanos expresaron en las urnas en 2023, recordando que el PSOE de Óscar Puente perdió la mayoría clara que había obtenido en 2019, lo que permitió un pacto de investidura entre PP y Vox.
«Nos mandataron para que en Valladolid no hubiera más Sanchismo. Ya sabemos que el Sanchismo hace daño y en Valladolid lo estamos evitando. Ojalá lo evitemos por muchos años, ojalá lo evitemos de por vida», ha subrayado.
Sobre la posible incidencia de las elecciones autonómicas que se celebrarán en el primer trimestre de 2026 en la relación entre PP y Vox en Castilla y León, Carnero ha preferido no especular. «Lo que acontezca a futuro, no soy dueño de ello», ha apuntado.
Antes de la aprobación de los últimos presupuestos, el Partido Popular tuvo que aceptar una ‘condición’ planteada por Vox para crear un grupo de estudio sobre la posible supresión de la regulación sancionadora de la Zona de Bajas Emisiones, aprobada hace un año por ambas formaciones en el Pleno del Ayuntamiento.
Carnero ha confirmado que la formación de dicho grupo ya se aprobó por decreto el pasado 18 de diciembre y ha matizado que «hablar a priori de eliminación o atenuación del régimen sancionador no tiene sentido si no conocemos cómo está afectando» la actual concepción de la ZBE.
Asimismo, ha destacado que se debe analizar cómo afecta en materia medioambiental, social, comercial, e incluso en términos de ruido.
«Fruto de ese análisis tomaremos las decisiones que correspondan, teniendo muy presente cómo está la legislación en ese punto», ha explicado Carnero, justificando la creación de esta mesa de estudio y considerando la Zona de Bajas Emisiones «una imposición de la regulación europea». Ha reiterado que la normativa está «en constante evolución» y que hay que observar «cómo se van produciendo las adaptaciones correspondientes» y las decisiones de órganos jurisdiccionales en otros lugares.
