ZARAGOZA, 20 de noviembre de 2025 (EUROPA PRESS) – La diputada del Partido Popular (PP) de Aragón, Silvia Casas, ha afirmado este jueves que el Gobierno de España encabezado por Pedro Sánchez «ha fallado estrepitosamente en ofrecer seguridad a las víctimas de la violencia de género». Durante una rueda de prensa, Casas destacó la Ley ‘Solo sí es sí’, la cual, según ella, «ha beneficiado a 1.400 violadores y pederastas», señalando también el fallo de las pulseras antimaltrato.
Casas enfatizó que «la posición del PP es clara y contundente: la violencia contra las mujeres no tiene cabida en nuestra sociedad y todos debemos trabajar juntos para acabar con esta lacra». En respuesta a la diputada del PSOE, Lorena Canales, quien equiparó a PP y Vox en esta materia, Silvia Casas apuntó que «fue precisamente el PP quien propuso ante estas Cortes la aprobación de una declaración institucional con motivo del 25 de noviembre, Día de la Eliminación de la Violencia de Género». La diputada criticó que «el PSOE ha salido a utilizar, una vez más, a las mujeres para intentar sacar rédito político».
La parlamentaria afirmó que «las mujeres, todas las mujeres, merecen igualdad, seguridad y respeto, las víctimas de violencia machista, aún más». Criticó que «nada de eso es capaz de ofrecer el Partido Socialista ni en Aragón ni en España». Además, mencionó que «lo primero que debería hacer el Partido Socialista es pedir perdón: la prostitución es una forma clara de violencia machista y lamentablemente ha sido recurrente en dirigentes socialistas».
Silvia Casas también aseguró que «el machismo campaba a sus anchas tanto en La Moncloa como en Ferraz y ni Pilar Alegría ni las socialistas aragonesas lo han denunciado». Hizo referencia a cómo «Pilar Alegría se iba de comida con un ex alto cargo de Moncloa, al que cesaron por presunto acoso».
Finalmente, la diputada instó a «continuar reforzando los mecanismos de prevención, detección y protección de las mujeres víctimas de cualquier forma de violencia, especialmente aquellas emergentes como la violencia digital, económica o vicaria». Además, recomendó «mantener las campañas de sensibilización pública y educativa». En conclusión, abogó por «crear una cultura de rechazo frente a la violencia contra la mujer y para que la mujer sea considerada como sujeto de derechos y no como objeto de utilización partidista, como está haciendo el Partido Socialista».
