VALLADOLID, 23 Ago. (EUROPA PRESS) – La evolución de los incendios ha sido «favorable» en la mayor parte de Castilla y León en una jornada en la que la situación meteorológica ha favorecido las labores de extinción y control de los fuegos. Sin embargo, la reactivación de varios focos en el incendio de Porto, procedente de Zamora, ha obligado a desalojar a 330 vecinos de la localidad leonesa de La Baña. En total, la Comunidad mantiene un total de 20 fuegos activos, de los cuales ocho permanecen en Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2, uno en nivel 1 y otros diez en grado 0.
Así lo refleja el balance de incendios forestales en Castilla y León realizado por el Ejecutivo autonómico en la plataforma Inforcyl, consultado a las 21.00 horas. La mayoría de los focos siguen localizándose en las provincias de León, Zamora y Palencia, con algunas reproducciones registradas en la primera.
La Junta de Castilla y León ha declarado una situación de ‘alerta’ para el conjunto de la Comunidad y ‘alarma extrema’ por riesgo meteorológico para los municipios más afectados por los incendios forestales entre el 23 y el 26 de agosto. Las predicciones más actualizadas para esos días indican la continuación de las condiciones meteorológicas «adversas», que provocan una situación «extrema» de estrés hídrico de la vegetación tras numerosos días continuados con meteorología adversa.
Incendios graves en la región
Entre los incendios catalogados como más graves figuran los de Fasgar, Anllares del Sil, Llamas de la Cabrera, Barniedo, Cardaño de Arriba, Gestoso y Colinas del Campo de Martín Moro, en León, junto con el de Porto, en Zamora. Este último, que se extendió a la provincia leonesa, ha afectado a La Baña y ha obligado a la evacuación de vecinos tras la reactivación de varios focos en la tarde de este sábado.
El delegado territorial de la Junta, Fernando Prada, destacó que durante la noche del viernes, la evolución del incendio había sido «favorable», aunque mencionó que las labores de extinción se concentraban en la zona de La Baña, donde se habían observado pequeñas columnas de humo en el Cañón del Tera.
Esta situación también ha permitido que las autoridades hayan autorizado el realojo de los vecinos de las localidades zamoranas de Ribadelago Nuevo y Viejo y Moncabril, que tuvieron que ser evacuados debido al avance del incendio forestal de Porto (Zamora). Asimismo, se ha procedido a la apertura de todas las carreteras, excepto la ZA-103 desde San Martín de Castañeda a Laguna de los Peces, según informó la Subdelegación del Gobierno.
Acciones en el terreno
En otro orden de cosas, un total de 18 medios aéreo y terrestres trabaja para sofocar un incendio forestal declarado el sábado, 23 de agosto, en la localidad segoviana del Real Sitio de San Ildefonso, en el Parque Nacional de Guadarrama. El fuego se originó sobre las 17:37 horas por causas que se investigan, con un operativo conformado por tres agentes medioambientales, tres cuadrillas terrestres, ocho autobombas y tres aeronaves.
Cortes de carreteras
Durante la jornada de este sábado, los incendios forestales afectan a varios puntos de Castilla y León, manteniendo cortadas un total de cinco carreteras en la Comunidad, la mayoría de ellas en las provincias de León. En concreto, permanecen cortadas las carreteras LE-2703 en Portillo de la Reina, LE-4212 en Cariseda, LE-5228 en Bouzas y LE-7311 en Nogar. Además, en la provincia zamorana está cortada la carretera ZA-103 en Vigo de Sanabria.
Restablecimiento de telecomunicaciones
El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz Moretón, informó en el Centro de Coordinación Operativa Integrado, Cecopi provincial, sobre la completa recuperación del servicio de telecomunicaciones en el Valle de Fornela y en el municipio de Boca de Huérgano, zonas que habían resultado afectadas en los últimos días debido a los incendios forestales. Técnicos de Telefónica llevaron a cabo labores de reparación y reposición de la línea con el apoyo de la Guardia Civil para garantizar la seguridad de los trabajos.
Estas acciones eran consideradas «prioritarias» no solo para que los vecinos pudieran mantener las comunicaciones, sino también para que el equipo de extinción de incendios pudiera trabajar de manera óptima y coordinada. En Boca de Huérgano, las operaciones coordinadas por los equipos técnicos también permitieron restablecer la cobertura y asegurar la conectividad de los vecinos, contando con el respaldo de la Guardia Civil para garantizar la seguridad en zonas donde se podían producir reproducciones del fuego.
