El curso escolar 2025-2026 en Catalunya dará inicio este lunes 8 de septiembre. Este año, se presenta con un panorama marcado por la disminución de 2.247 alumnos matriculados, pero también por el aumento de la complejidad en las aulas debido a las nuevas necesidades educativas de los estudiantes. La consellera de Educación y FP de la Generalitat, Esther Niubó, ha destacado la mejora en la atención a los alumnos con necesidades de apoyo educativo y la eliminación de dispositivos móviles en toda la etapa obligatoria.
El inicio del curso está previsto para el lunes para Infantil, Primaria y ESO, mientras que Bachillerato y formación profesional (FP) comenzarán el viernes. En total, se contabilizan aproximadamente 1,3 millones de alumnos en régimen general, abarcando Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y grados de FP. A esto se suman 129.880 alumnos en régimen especial, 70.000 en formación de adultos y 78.755 en enseñanzas a distancia.
En un balance presentado el miércoles, Niubó señaló un incremento de 8.964 alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, lo que conlleva un refuerzo en el personal educativo. A pesar de contar con menos alumnos, las aulas serán «de mayor complejidad» debido a la llegada de niños y jóvenes con necesidades educativas especiales y a nuevos residentes en Catalunya.
Esto representa un desafío adicional en la atención al alumnado, lo que ha impulsado a la consellera a solicitar mayores recursos para garantizar la igualdad de oportunidades. Se prevé la incorporación de personal especializado, incluyendo un psicólogo por cada servicio territorial y asistentes para niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras necesidades educativas.
Inclusión
Además, se aumentará el personal de atención educativa (PAE) y de administración y servicios (PAS) en 552 dotaciones, alcanzando un total de 4.033 PAE y 4.610 PAS. También se planea abrir 200 aulas de acogida, llevando el total a 1.363, de las cuales 19 serán aceleradas.
Educació pondrá en marcha varios programas para fomentar la inclusión, como la detección para promover el aprendizaje en 1º y 3º de Primaria, donde se realizarán pruebas para identificar dificultades relacionadas con la competencia oral y lectora. Este programa será voluntario para los centros educativos.
Asimismo, se llevará a cabo un piloto en colaboración con Salud y Derechos Sociales para mejorar la atención integral a niños con trastornos del neurodesarrollo o dificultades de aprendizaje, que se implementará en Manresa y Sabadell.
Resultados educativos
Uno de los objetivos planteados por la consellera es mejorar los resultados educativos, sobre todo en relación con las pruebas PISA, cuyos resultados se esperan para este año. Se ampliará la red de refuerzo en matemáticas y competencia lectora, centrada en los centros con mayor necesidad de mejora. Más de 800 centros recibirán refuerzo en matemáticas, mientras que más de 500 se beneficiarán en comprensión lectora.
Alumnado
De acuerdo a los datos de la Conselleria, en este curso hay 2.247 alumnos menos en comparación con el anterior, que finalizó con 83.949 dotaciones docentes, lo que representa un incremento de 1.672 docentes más respecto al curso anterior.
La previsión es de 251.561 alumnos matriculados en Infantil (frente a los 253.853 del curso pasado), 440.626 en Primaria (444.149 en el anterior), 338.525 en ESO (344.924 el año anterior), 103.811 en Bachillerato (101.822 el pasado) y 161.016 en FP (159.907 anteriormente).
Además, este año se asegura que el 95,2% de los grupos de I3 tendrán una ratio igual o inferior a 20 alumnos por docente, mientras que en Secundaria, el 97,1% de los grupos tendrán una ratio igual o inferior a 30 alumnos por docente.
