
BILBAO, 21 Dic. (EUROPA PRESS) – El secretario general de CCOO, Unai Sordo, considera que un escenario de «apresurada convocatoria electoral» en el Estado aumentaría la confrontación política y perjudicaría a los trabajadores. Ha subrayado la necesidad de una «respuesta gubernamental fuerte» para abordar los supuestos casos de corrupción y acoso relacionados con el PSOE, dado que hay una creciente «alarma social» en la sociedad.
En una entrevista en Radio Euskadi, Sordo expresó que el Gobierno del Estado parece tener la intención de agotar la legislatura. «Creo que el presidente también tendría que aterrizar un poco y atender la sensación que se está instalando en una parte de la sociedad española, que no se soluciona solo con un mensaje de que ‘aquí no pasa nada y que hay que continuar'», advirtió.
A su juicio, «hay una sensación de cierta alarma social que requiere una respuesta gubernamental fuerte en dos sentidos». Por un lado, el PSOE «tiene que dar un mensaje nítido de que va a acotar y poner fin a los asuntos que se están conociendo, que deberán ser juzgados, relacionados con casos de corrupción». Por otro lado, es fundamental que haya un mensaje claro del Gobierno y del PSOE respecto a las noticias sobre acoso que han ido surgiendo, que causan un «cierto espanto social» perfectamente justificado.
El líder sindical destacó que el Ejecutivo también debe «hacer un impulso político de la legislatura». «No basta con decir que tiene que continuar; debe hacerlo con un propósito renovado, con propuestas de marcado carácter social que transmitan que el país tiene un rumbo claro. Creo que el país tiene un horizonte y casi un destino, pero el Gobierno debe explicitarlo con mucha más fuerza, contundencia y credibilidad», afirmó Sordo.
Para Sordo, es «difícil» imaginar que se llegue a 2027 con la debilidad parlamentaria en los apoyos al Gobierno, especialmente si se tiene como meta la aprobación de «muchísimas leyes». «Lo que pasa es que no todo en política es aprobar leyes. Es muy importante, sí, pero creemos que en este momento la ejecución de los fondos económicos públicos y privados, así como el impulso de reformas ya implementadas que están teniendo buenos resultados socioeconómicos, debe complementarse con ideas contundentes en áreas clave como la vivienda y otras cuestiones que afectan directamente a la población», argumentó.
Un impulso a la legislatura
Por ello, Sordo abogó por «una gestión de los recursos en términos progresistas y ambiciosos», además de un plan legislativo que, aunque condicionado por la actual mayoría negativa en el Congreso, debe llevarse a cabo. «Las partidas deben jugarse y el pueblo debe evaluar quién está obstruyendo y quién propone medidas sociales», apuntó.
En su opinión, «la combinación de esos dos factores puede impulsar el tiempo que queda hasta el verano de 2027». «No creo que una cosa esté reñida con la otra, pero es el Gobierno quien tiene que demostrar que tiene pulso, fuerza, ideas y un plan para las mayorías sociales en España», aseguró.
Sordo también alertó que abrir un «escenario de una apresurada convocatoria electoral» sería «una mala situación», especialmente porque el próximo año se presenta como «determinante» para finalizar la ejecución de los fondos europeos, más de 25.000 millones de euros, que deben contribuir a la transformación de la economía española. Esto coincide con la posible prórroga de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que podrían ser expansivos, y la favorable recaudación fiscal en un momento crucial, todo en un contexto europeo delicado.
El adelanto electoral, según Sordo, «paralizaría» todas estas gestiones y «metería al país en una dinámica de mayor confrontación política». «No creo que sea lo más adecuado en términos socioeconómicos y laborales. No hablo de viabilidad política, sino de que, en este momento, plantear la incógnita de unas elecciones generales inminentes no sería beneficioso para la clase trabajadora de este país», concluyó.
