Los sindicatos UGT y CCOO han convocado una protesta este miércoles, 10 de septiembre, en Badajoz para reivindicar la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Esta manifestación surge en respuesta a un veto a la tramitación del proyecto de ley elaborado por el Gobierno que se votará el mismo día en el Congreso de los Diputados. Se anticipa que dicho veto podría originar una movilización sindical de «largo recorrido», similar a otras luchas laborales pasadas como las del salario mínimo o la reforma laboral.
Las secretarias generales de CCOO y UGT Extremadura, María Berrocal y Patro Sánchez, respectivamente, han instado a la ciudadanía a participar en esta concentración, programada para las 11:00 horas frente a la Delegación del Gobierno en Extremadura. Según Santiago, esta reducción de la jornada busca beneficiar a «millones de trabajadoras y trabajadores» en todo el país, pero impacta de manera más significativa en Extremadura, donde los salarios son más bajos y las empresas son más pequeñas. En esta comunidad, donde la negociación colectiva es «real», muchas veces ya hay convenios que incluyen la reducción de la jornada laboral.
Por otro lado, la secretaria general de UGT en la región ha señalado que, a pesar de sus esfuerzos, la iniciativa para la reducción de la jornada no será aprobada, tras la confirmación de Junts de que no retirará su enmienda a la totalidad. «Esto no es un final, es un inicio», advertía Patro Sánchez, consciente de los retos que esto implica, similar a la lucha por el salario mínimo interprofesional.
Control del Registro Horario
En otro enfoque, Sánchez ha subrayado la necesidad de implementar un registro horario en todas las empresas, para monitorear las horas extras que se trabajan y que muchas veces no son remuneradas. Ha manifestado que, si la ley de reducción no se tramita, solicitarán al Gobierno que apruebe esta medida por decreto, ya que un registro efectivo es fundamental para controlar las horas de trabajo de los empleados.
Respecto a estas reivindicaciones, Berrocal también abordó la situación actual, comenzando su discurso expresando su solidaridad con las víctimas de los recientes incendios en verano y el conflicto en Gaza. Berrocal mencionó que la reducción de la jornada laboral se plantea como «una cuestión de justicia social» que no solo contribuirá a crear «más empleo y de mayor calidad» en Extremadura, sino que también representa una gran oportunidad para regularizar las horas extraordinarias que no se declaran. Según su análisis, en España hay aproximadamente 2,6 millones de horas extras que «ni se declaran ni se retribuyen ni se cotizan», lo que podría representar un incremento en la recaudación de alrededor de 3,5 millones de euros para las arcas del país.
